Estoy enojado porque estoy dolido y estoy dolido porque quizás confié demasiado en situaciones y personas en las que no debería haber puesto ningún tipo de esperanza, el mundo es siempre el mismo, lo que cambian son los actores que interpretan el mismo rol.
Dejé de militar porque no tenía el estómago para aguantar muchas cosas, la política es rosca y la rosca es sucia. También hay muchos a los que el término "Compañero" les queda enorme y te tenes que bancar todo eso para poder construir un cachito mas de poder popular.
Son treinta granos de arroz quemado que te tragas para comer uno sano y no podes elegir y separar lo bueno y lo malo, te la fumás entera o no te la fumás.
Ahí también están las consecuencias, no militas, no construís, no participas, no hacés y no chistas.
Yo no soy un perro fiel ni una foca que aplaude pero tampoco tengo estómago para soportar muchas cosas y lo tuve por suficiente tiempo. El problema es que cuando me fuí me prometieron otro espacio, donde las cosas iban a ser diferentes, donde iba a tener una oportunidad de mostrar que se podía hacer otro tipo de política sin tanta nefasteada, donde los compañeros lo fueran de verdad y muchas otras cosas demasiado rosas para ser ciertas y así resultaron ser, humo.
Me abrieron las puertas de sus casas, me invitaron a participar de todos los espacios y de todas las cosas que se hicieran, pero desde el nombre hasta las actividades no recibí un solo llamado, un mensaje, una señal de humo y meses después me llega LA INVITACIÓN POR FACEBOOK y como si fuera poco a las cuatro de la mañana tres semanas después de un finde largo donde se realizaron actividades dentro de la "nueva orga" de la que "todos querémos que formes parte" me llega un mensaje para QUEJARSE de que los atacaron ¿Es un chiste no?
Para venir a llorar acá está el pelotudo que los escucha pero para mandar un mensaje diciendo: "Che negro, el sábado vamos a las inundaciones de la plata a dar una mano como primeras actividades ¿te querés sumar?" o "Che, estamos arreglando el nuevo local ¿Te copás?" para eso no existo ¿no?
Me viste la cara o realmente sos tan crack que te pensás que estoy para lo que a vos te conviene y el resto no me afecta, no tengo sentimientos ni ganas de hacer cosas, no tengo ganas de ayudar o participar desde el poco tiempo vital que tengo entre el trabajo y mi vida personal (ya ni se donde poner el signo de pregunta pero leanlo como una incógnita).
Ahora es donde me vienen a decir: "El interés es mútuo, si vos no mandás un mensaje preguntando que onda y no mostrás interés en el asunto yo no tengo porqué avisarte de todo."
Bueno, te respondo antes de que abras la boca:
Tenés razón, pero la última vez que hablámos iba a haber "un plenario" del que nunca se me informó la fecha ni el lugar y desconozco siquiera si sucedió, tengo una vida un poquito gede a veces en cantidad de gente a la cual prestarle atención y me cansé de mandarle mensajes a TODOS preguntando algo tan básico como "¿Cómo estás?" y recibiendo cero respuestas para después ver las fotitos de todas las cosas que hicieron como grupo donde no estoy incluído ni en una invitación.
¿De verdad se creen que no tengo sentimientos no?
Es verdad, soy un tipo bastante frío, las cosas me afectan en la medida general MUY POCO pero una parte mía con uds. es mas blanda, porque pertenecemos ideológicamente en los mismos espacios y compartimos años de ponerle el cuero a lo que creíamos correcto y eso no se borra con el codo.
Pero si algo me enseñó el peronismo es que la única verdad es la realidad y que las acciones dicen mas que las palabras y TODO ESTO me muestra mucho mas que todo el humo que me vengan a vender después.
Lo hecho, hecho está y sinceramente no tengo ganas de sentarme en una mesa a limar mis diferencias y ver desde que lado puedo aportar o no a lo que decidan construir.
Querías formar cuadros, hacer crecer a los que te rodeaban, te doy un consejo de amigo:
Enseñales a crecer como personas primero, la parte humana, saber reconocer cuando tenés alguien al lado que te banca de verdad y está dispuesto a dar todo por vos y enseñales a cuidarlo, porque ESE se vuelve incondicional, si lo dejás en banda cuando te necesita, si lo mandás al banco de suplentes cuando quiere jugar, si le decís mañana y no le contestás, lo perdés para siempre. Estaría siendo el caso.
Tengo mucha bronca, porque ni siquiera tengo ÁNIMOS NI GANAS de decírtelo en la cara, porque sigo leyendo el mensaje de mierda que me tiraste a las cuatro de la mañana y sigo tratando de encajar el hecho de que estando despierto, abrís el chat, me ves online (VIVO ONLINE) y por bronca te descargas ahí porque sabés que te voy a escuchar (cosa que no hice porque te clavé el visto) y sin embargo no reparás dos segundos en pensar: "Che, le mandamos solicitud de todas las páginas de facebook pero no lo invitamos a ninguna actividad de la orga ni le contamos como decidimos el nombre ni tengo la más puta idea de que onda con su vida en éstos últimos meses, debería decirle HOLA primero."
No, tirás tus problemas y yo escucho porque te chupa un huevo el resto y no me vengas a negar eso porque insisto, las acciones hablan mas que las palabras.
Sos tan inteligente como yo o más y si no podés reparar en un hecho tan simple o al menos darte cuenta después de 24hs de que no te respondo y sigo posteando cosas, rescatate, date cuenta y pregunta: "¿Pasó algo?" pero te pido demasiado, porque te pido que por una vez pienses en mí.
Y sería injusto dedicarte TODO ésto a vos sólo, va igual para todos, te lo digo a vos porque sos el único que me hizo saltar la tira pero va para todos por igual que siguen sin siquiera mandar un "hola".
Tienen todos mi celular, tienen todos mi facebook, saben todos donde ubicarme SIEMPRE y el que no sabe pregunta, no soy Obama, soy bastante mas accesible.
Asique nada, perdí hasta las ganas de escribir, me gana la frustración de haber creído que las cosas podían ser un poquitito diferentes, ahora sinceramente no tengo ninguna esperanza de volver a militar en ningún espacio. No me da el estómago, en serio, la sola idea de tragarme la forma de hacer las cosas de otro me da asco. No apuntamos todos para el mismo lado y perdí las ganas de ponerme en contacto con todos y cada uno. Allá uds. Acá yo. Cortísima.
Si por una de esas casualidades de la vida se tomó la molestia alguno de uds. en leer todo ésto ni se gasten, no me tienen que decir nada, ni pedirme disculpas (que no las considero necesarias), ni decirme que yo también soy igual o peor, ni borrarme del face o bloquearme, hagamos como que acá no pasó nada, yo nunca me enteré de que había otra orga y no quería volver a formar parte de ningún espacio.
Es mas fácil.
Gracias.
M.C.
martes, 25 de agosto de 2015
jueves, 6 de agosto de 2015
De atrás ¿Para adelante?
Un poco de lluvia, un té y jazz para arrancar a escribir despacio, sereno, sincero. Porque hace casi un mes que no puedo escribir sin borrar, que no puedo decir sin agarrarme ese nudo en el pecho y elegir callar para no sentir. Estoy bloqueado, muy bloqueado, incluso ahora no tengo claro el rumbo de lo que pasa por mi cabeza, aparecen ideas, recuerdos, todo mezclado, todo confuso y no logro discernir la realidad de todo el resto.
Me enfermé dos veces en dos semanas, ambas miercoles tirando a jueves, ambas empezaron mas en mi mente que en mi cuerpo y fueron ejecutadas en veiticuatro horas de reloj, "in & out" (adentro y afuera) como un agente de película hollywoodense ejectuando su misión. ¿Qué misión? ¿Qué mensaje pretenden dejarme? Todavía dudo...
Pero sé que está ahí, desde que empecé a pensar y a escribir y borrar sobre lo mismo una y otra vez. Encontré algo de mi infancia, de mi vida, que en años de terapia al no verlo solo me permitió ver por la mitad todo lo que vi. Algo que ahora me permite entender el otro aspecto que no entendía y mi psicólogo trataba de hacerme entender que hasta que no pudiera ver ésto no iba a suceder ningún tipo de milagro que me iluminara.
Encontré el nacimiento del mónstruo, el "Porqué" de muchas actitudes que ahora comprendo como mecanismos de defensa generados para sobrevivir a todo eso que tuve que enfrentar con tan corta edad. Hacemos lo que podemos para sobrevivir, física y mentalmente, a veces nuestra psíquis crea mónstruos para combatir a los mónstruos de afuera y una vez derrotados los externos no puede deshacerse de los propios, que no paran de crecer hasta ocupar nuestro lugar, nos convertimos en esos mónstruos.
Hablándo con amigos de repente me vi obligado a ponerme frente al espejo y me ví por primera vez en años, vi eso en que me convertí y entendí porqué está ahí. El problema es que una vez que notás algo ya no podés dejar de verlo y tengo en mis manos las armas para matar a la bestia y devolverle el control de su vida al frágil niño que reside adentro pero... ¿Quiero?
Hay tanto que dejé de sentir el día que ésto tomó mi lugar, temo reencontrarme con todos esos sentimientos si lo dejo ir, temo volver a ser frágil y estar expuesto al mundo nuevamente, sin la protección de tan poderosa criatura que me ha llevado hasta éste punto.
Es cierto que convivimos por tanto tiempo que ya no sé donde empiezo yo y donde termina él, es cierto que si lo asesino con mis propias manos hay hábitos que no voy a poder abandonar y de alguna manera va a seguir estando ahí pero si deja de existir en su gran mayoría ¿Cómo sigue MI existencia?
Desde hace ya tanto tiempo que somos dos, no sabría como ser uno, estar completo me asusta mucho mas que ésta nueva dualidad consciente.
También existe la posibilidad del suicidio, por así decirlo, matar a mí parte y cederle por completo mi existencia, dejar que sea él quien gobierne por el resto de mis días éste cuerpo, pero eso me asusta mas! El instinto de supervivencia es mil veces mas preponderante que mi deseo de acabar con las contradicciones que me aquejan!
Ahora comprendo porqué cada desición en mi vida se enfrenta siempre a una lucha entre dos opuestos: La soledad o la compañía, el egoísmo o la empatía, el individual o el colectivo. Lo que quiero yo o lo que quiere el mónstruo.
Nunca me arrepiento de mis elecciones porque siempre satisfacen a alguno de los dos, quizás por eso me cuesta mucho abandonarlo, porque mientras seámos dos, uno siempre gana y si me quedo sólo enfrentaría frecuentemente una derrota.
Desde el día que lo ví vengo en picada, cada vez peleamos más por el control, cada vez quiero ser más sin él y él quiere ser más sin mí.
Cada día desde ese fatídico moménto no me quiero quedar solo y él quiere abandonarlos a todos.
Porque lo inventé para enfrentar mi soledad, justificarla, apreciarla, combatirla y por sobre todas las cosas sobrevivirla. Esa soledad tomó la forma del mónstruo necesario para cumplir con el trabajo y se volvió parte de mí, se volvió la mejor parte de mí, esa soledad que me diferencia del resto, esa sobre la que escribí incontables veces en éste mismo blog, de hecho mi última entrada está dedicada a esa soledad y lo bien que me hace, pero después de escribirlo terminé cayendo en la realidad de que no es más que un mecanismo de defensa creado para sobrevivir a lo sólo y abandonado que me sentí de chico. Por mi padre, por mi familia, por todos aquellos que debían estar ahí para mí y no estuvieron, haciéndome sentir culpáble, como si algo estuviera mal conmigo, algo que me hacía indeseable, inquerible, me sentía tan póco que creé un ego donde lo era todo, el mejor, el único, inigualable y si no me querían no era porque algo estaba mal conmigo sino porque no podían verme realmente por quien era. Nadie jamás iba a entenderme y por eso, por eso estaba bien que no se acercaran, yo podía comprenderlos a todos, amarlos a la distancia ya que incluso a un centímetro nos separaba un abismo que jamás iban a comprender. Ese ego, esa soledad, nació para defenderme de la realidad que no quería ver, que necesitaba negar:
Que nadie me abandonó, crecí rodeado de un montón de adultos rotos que hicieron lo que pudieron a su manera para relacionarse conmigo y todos fallaron en darme lo único que necesitaba, tenerlos cerca, no hacía falta que hicieran nada en particular, sólo compartir un moménto, un abrazo, un beso, un cariño...
Ninguno hizo nada con intención de lastimarme, no fué contra mí, ni para mí, ni por mí, fuí una simple víctima de la causalidad, un mero daño colateral de un conjunto de situaciones que no me tenían por objetivo aunque me pegaron de rebote.
Es muy difícil no sentirse protagonista de lo que le pasa a uno, a veces llueve el día que íbamos a salir y lo tomamos a pecho: "La lluvia nos arruinó el día." como si lloviera intencionalmente sabiendo que teníamos planes, a veces sólo llueve.
Mi padre no me odiaba, pero es cierto que tampoco me amó nunca, pero jamás amó a nadie ni a si mismo.
Mi madre no eligió tener dos trabajos para mantenernos porqué no quería vernos la mayor parte del día, hizo lo que pudo para que no nos faltara nada.
Mi familia no evitaba venir de visita muy seguido porque prefería no vernos, no creyeron necesario aparecer en cada oportunidad, para ellos podíamos ir cuando quisieramos y jamás nos iban a cerrar las puertas, simplemente no encontraban el motivo o las ganas para llamar o venir cuando uno quería verlos.
No fuí explícitamente rechazado por nadie ni abandonado a mi suerte a pesar de que así me sentí. Era muy chico y no puedo cambiar los sentimientos que fueron naciendo en esos moméntos, pero ahora que los veo y entiendo la historia que me fuí armando para lidiar con ese dolor también entiendo que como todo chico, para que las cosas me cerraran, para comprenderlas a mi manera tuve que recrearlas. Abandoné muchas cosas para intentar entender, para intentar sentir lo que mi padre sentía y ver si podía comprenderlo, quise dejar todo y pretender que no me importaba pero cada cosa que dejé de lado la sufrí en lo mas profundo de mi ser y en lugar de admitir que no entendía, en lugar de admitir que yo nunca podría hacer eso, seguí adelante con la farsa, tragándome cada emoción naciente y pensando que si seguía abandonando todo algún día lo iba a comprender.
Dejé el colegio, dejé un trabajo, dejé amigos, dejé parejas, dejé familia y me convencí de que no me importaba en lo mas mínimo, que no me dolía, ni me odiaba por eso, que finalmente comprendía que las relaciones exigen tiempo y una inversión emocional que es mas fácil no tener, dejé que el monstruo de la soledad justificara todo, yo soy frío, no siento nada por nadie y por eso puedo dejar todo, no me aferro a nada y avanzo siempre por inercia. No me aferro a la vida y no me importa nada porque algún día me voy a morir, esa es la clave de todo, la muerte es el abandono total y es nuestro destino, por ende arrancar de temprano con esa costumbre nos prepara para enfrentarla.
Pero una vez mas fallé en ver que mi visión de la muerte es una representación mas de ese miedo a quedarme solo, la muerte para mí es la soledad, esa soledad a la que le tuve tanto miedo que me forcé a tomarla como propia ante mi imposibilidad de combatirla.
La mayor verdad que me eludió hasta ahora es que lo único que siempre quise fue no sentirme solo, la frustración, el miedo y el enojo que me generó sentirme abandonado provocó otro mecanismo infantíl de recreación, no sólo abandoné cosas para entender y justificar lo que sentía, sino que traté de replicar mi sensación en otros, hacerles sentir lo que sentí yo, como un niño golpeado que golpea a otros para entender e intentar que otros lo entiendan.
Dañé a mas de una persona, acercándola a mí, hasta que los sentimientos no la dejaran ver y se entregara devótamente y en ese instánte dejé fluir una crueldad terrible, la abandoné y le hice sentir que jamás me importó, generando otro ser dañado como yo.
Otro ser que sólo quería afecto y recibió un hombro frío que le dió la espalda cuando más lo necesitaba sin ninguna explicación, sin respuesta, una mirada vacía y una mueca de impaciencia esperando que dejaran de llorar para poder irse.
Todo ésto me pesa en el alma y a su vez no. Al mónstruo, a la parte de mi ser que necesita ésto para no sufrir, no le molesta pero a la otra parte le duele, le duele mucho, nunca le dejó de doler, con cada paso, con cada crueldad, con cada comentario, con cada acción que lo envenenaba un poco más.
Me pasé años alejando al resto porque los resiento, culpa de una decena de personas en mi infancia pagaron los platos rotos una centena en mi adolescencia y ahora en mi adultez, siempre lejos, siempre distantes porque a los que se acercan demasiado les espera un saludo de despedida y una muerte súbita en mi cabeza y si no se quieren ir me aseguro de dañarlos lo suficiente para que me odien y nunca deseen volver.
No quiero que vean ésto, el mónstruo, el personaje, tiene que vivir, para que yo no sufra, para que no me exponga, por eso no escribo hace días, porque decir ésto es mostrarme como soy, ambas caras de la moneda, es una forma de pedirles por favor que no me dejen lastimarlos más, que no se dejen alejar, que se acerquen tanto que me sienta amenazado, que reciban los ataques con los pies firmes y no se muevan del lugar, no se dejen ahuyentar, ayúdenme a quitarle sus poderes, a mermar sus fuerzas y agotar su paciencia, háganle saber que no los puede alejar de mí porque no pretenden lastimarme y si así lo deciden, es mi dolor, me pertenece tanto como todo aquello positivo que puedan darme y él no puede evitarlo, jamás pudo y jamás podrá, sólo puede asegurarse de que mi único sufrimiento sea estar solo y no sufra por nadie mas que por mí.
Siempre fué así, mi único dolor es estar solo, traté de convencerme de que es lo correcto, elegír un dolor por el resto de mi vida es mejor que vivir arriesgándose a sufrir por varias cosas pero sufro con cada mascota que muere, con cada amigo que se va, con cada familiar que no está y mi control sobre eso es tan nulo como siempre, el mónstruo solo es una excusa para no exponerme y sentirme mejor.
La realidad siempre fué la misma, puedo seguir jugándo a que odio a mi padre y a más de la mitad de mi familia, que los resiento por todo lo que me hicieron sufrir, engancharme en el pasado que no puedo cambiar eternamente sufriendo por todo lo que me perdí, por todo lo que no tuve, por todo lo que jamás voy a tener y en ese odio jamás llorar, jamás perdonarlos, jamás dejar de echarles la culpa.
O puedo bajar los brazos y llorar, llorar como quería llorar ese niño pequeño que se sentia solo y pedir a gritos un abrazo, un amigo, alguien que lo acompañe. Aceptar que nadie hizo nada sabiendo lo que provocaría en mí, aceptar que el pasado no va a dejar nunca de ser lo que fué y perdonarlos a todos porque no lo hicieron a propósito, perdonarlos porque yo me los perdí a ellos y ellos me perdieron a mí pero siempre me tuve a mi mismo y me sigo teniendo.
Hoy tengo amigos, familia, compañeros y no puedo seguir abandonando cosas pensando que algún día voy a sentir que eso es lo correcto y me voy a sentir en sintonía con ellos, que necesito hacerle pasar por lo que pasé yo a otros para que me comprendan o que alejarme del resto me hace de alguna manera mejor o mas fuerte.
Es cierto que soy frío en muchos aspectos, es cierto que no me importan un montón de cosas que al resto le parecen escenciales y nada de eso va a cambiar, lo que tiene que cambiar es el mecanismo de acción.
El abandono y la inacción no llevan a ninguna parte, al menos no me han llevado mas lejos que hasta éste momento donde cada día me siento mas estancado y con mas ganas de romper con las cadenas que me atan al pasado, la imposibilidad de verlas me impidió avanzar, la pregunta quizás sea:
¿Ahora que las veo que cambiará?
Adieu!!
M.C.
Me enfermé dos veces en dos semanas, ambas miercoles tirando a jueves, ambas empezaron mas en mi mente que en mi cuerpo y fueron ejecutadas en veiticuatro horas de reloj, "in & out" (adentro y afuera) como un agente de película hollywoodense ejectuando su misión. ¿Qué misión? ¿Qué mensaje pretenden dejarme? Todavía dudo...
Pero sé que está ahí, desde que empecé a pensar y a escribir y borrar sobre lo mismo una y otra vez. Encontré algo de mi infancia, de mi vida, que en años de terapia al no verlo solo me permitió ver por la mitad todo lo que vi. Algo que ahora me permite entender el otro aspecto que no entendía y mi psicólogo trataba de hacerme entender que hasta que no pudiera ver ésto no iba a suceder ningún tipo de milagro que me iluminara.
Encontré el nacimiento del mónstruo, el "Porqué" de muchas actitudes que ahora comprendo como mecanismos de defensa generados para sobrevivir a todo eso que tuve que enfrentar con tan corta edad. Hacemos lo que podemos para sobrevivir, física y mentalmente, a veces nuestra psíquis crea mónstruos para combatir a los mónstruos de afuera y una vez derrotados los externos no puede deshacerse de los propios, que no paran de crecer hasta ocupar nuestro lugar, nos convertimos en esos mónstruos.
Hablándo con amigos de repente me vi obligado a ponerme frente al espejo y me ví por primera vez en años, vi eso en que me convertí y entendí porqué está ahí. El problema es que una vez que notás algo ya no podés dejar de verlo y tengo en mis manos las armas para matar a la bestia y devolverle el control de su vida al frágil niño que reside adentro pero... ¿Quiero?
Hay tanto que dejé de sentir el día que ésto tomó mi lugar, temo reencontrarme con todos esos sentimientos si lo dejo ir, temo volver a ser frágil y estar expuesto al mundo nuevamente, sin la protección de tan poderosa criatura que me ha llevado hasta éste punto.
Es cierto que convivimos por tanto tiempo que ya no sé donde empiezo yo y donde termina él, es cierto que si lo asesino con mis propias manos hay hábitos que no voy a poder abandonar y de alguna manera va a seguir estando ahí pero si deja de existir en su gran mayoría ¿Cómo sigue MI existencia?
Desde hace ya tanto tiempo que somos dos, no sabría como ser uno, estar completo me asusta mucho mas que ésta nueva dualidad consciente.
También existe la posibilidad del suicidio, por así decirlo, matar a mí parte y cederle por completo mi existencia, dejar que sea él quien gobierne por el resto de mis días éste cuerpo, pero eso me asusta mas! El instinto de supervivencia es mil veces mas preponderante que mi deseo de acabar con las contradicciones que me aquejan!
Ahora comprendo porqué cada desición en mi vida se enfrenta siempre a una lucha entre dos opuestos: La soledad o la compañía, el egoísmo o la empatía, el individual o el colectivo. Lo que quiero yo o lo que quiere el mónstruo.
Nunca me arrepiento de mis elecciones porque siempre satisfacen a alguno de los dos, quizás por eso me cuesta mucho abandonarlo, porque mientras seámos dos, uno siempre gana y si me quedo sólo enfrentaría frecuentemente una derrota.
Desde el día que lo ví vengo en picada, cada vez peleamos más por el control, cada vez quiero ser más sin él y él quiere ser más sin mí.
Cada día desde ese fatídico moménto no me quiero quedar solo y él quiere abandonarlos a todos.
Porque lo inventé para enfrentar mi soledad, justificarla, apreciarla, combatirla y por sobre todas las cosas sobrevivirla. Esa soledad tomó la forma del mónstruo necesario para cumplir con el trabajo y se volvió parte de mí, se volvió la mejor parte de mí, esa soledad que me diferencia del resto, esa sobre la que escribí incontables veces en éste mismo blog, de hecho mi última entrada está dedicada a esa soledad y lo bien que me hace, pero después de escribirlo terminé cayendo en la realidad de que no es más que un mecanismo de defensa creado para sobrevivir a lo sólo y abandonado que me sentí de chico. Por mi padre, por mi familia, por todos aquellos que debían estar ahí para mí y no estuvieron, haciéndome sentir culpáble, como si algo estuviera mal conmigo, algo que me hacía indeseable, inquerible, me sentía tan póco que creé un ego donde lo era todo, el mejor, el único, inigualable y si no me querían no era porque algo estaba mal conmigo sino porque no podían verme realmente por quien era. Nadie jamás iba a entenderme y por eso, por eso estaba bien que no se acercaran, yo podía comprenderlos a todos, amarlos a la distancia ya que incluso a un centímetro nos separaba un abismo que jamás iban a comprender. Ese ego, esa soledad, nació para defenderme de la realidad que no quería ver, que necesitaba negar:
Que nadie me abandonó, crecí rodeado de un montón de adultos rotos que hicieron lo que pudieron a su manera para relacionarse conmigo y todos fallaron en darme lo único que necesitaba, tenerlos cerca, no hacía falta que hicieran nada en particular, sólo compartir un moménto, un abrazo, un beso, un cariño...
Ninguno hizo nada con intención de lastimarme, no fué contra mí, ni para mí, ni por mí, fuí una simple víctima de la causalidad, un mero daño colateral de un conjunto de situaciones que no me tenían por objetivo aunque me pegaron de rebote.
Es muy difícil no sentirse protagonista de lo que le pasa a uno, a veces llueve el día que íbamos a salir y lo tomamos a pecho: "La lluvia nos arruinó el día." como si lloviera intencionalmente sabiendo que teníamos planes, a veces sólo llueve.
Mi padre no me odiaba, pero es cierto que tampoco me amó nunca, pero jamás amó a nadie ni a si mismo.
Mi madre no eligió tener dos trabajos para mantenernos porqué no quería vernos la mayor parte del día, hizo lo que pudo para que no nos faltara nada.
Mi familia no evitaba venir de visita muy seguido porque prefería no vernos, no creyeron necesario aparecer en cada oportunidad, para ellos podíamos ir cuando quisieramos y jamás nos iban a cerrar las puertas, simplemente no encontraban el motivo o las ganas para llamar o venir cuando uno quería verlos.
No fuí explícitamente rechazado por nadie ni abandonado a mi suerte a pesar de que así me sentí. Era muy chico y no puedo cambiar los sentimientos que fueron naciendo en esos moméntos, pero ahora que los veo y entiendo la historia que me fuí armando para lidiar con ese dolor también entiendo que como todo chico, para que las cosas me cerraran, para comprenderlas a mi manera tuve que recrearlas. Abandoné muchas cosas para intentar entender, para intentar sentir lo que mi padre sentía y ver si podía comprenderlo, quise dejar todo y pretender que no me importaba pero cada cosa que dejé de lado la sufrí en lo mas profundo de mi ser y en lugar de admitir que no entendía, en lugar de admitir que yo nunca podría hacer eso, seguí adelante con la farsa, tragándome cada emoción naciente y pensando que si seguía abandonando todo algún día lo iba a comprender.
Dejé el colegio, dejé un trabajo, dejé amigos, dejé parejas, dejé familia y me convencí de que no me importaba en lo mas mínimo, que no me dolía, ni me odiaba por eso, que finalmente comprendía que las relaciones exigen tiempo y una inversión emocional que es mas fácil no tener, dejé que el monstruo de la soledad justificara todo, yo soy frío, no siento nada por nadie y por eso puedo dejar todo, no me aferro a nada y avanzo siempre por inercia. No me aferro a la vida y no me importa nada porque algún día me voy a morir, esa es la clave de todo, la muerte es el abandono total y es nuestro destino, por ende arrancar de temprano con esa costumbre nos prepara para enfrentarla.
Pero una vez mas fallé en ver que mi visión de la muerte es una representación mas de ese miedo a quedarme solo, la muerte para mí es la soledad, esa soledad a la que le tuve tanto miedo que me forcé a tomarla como propia ante mi imposibilidad de combatirla.
La mayor verdad que me eludió hasta ahora es que lo único que siempre quise fue no sentirme solo, la frustración, el miedo y el enojo que me generó sentirme abandonado provocó otro mecanismo infantíl de recreación, no sólo abandoné cosas para entender y justificar lo que sentía, sino que traté de replicar mi sensación en otros, hacerles sentir lo que sentí yo, como un niño golpeado que golpea a otros para entender e intentar que otros lo entiendan.
Dañé a mas de una persona, acercándola a mí, hasta que los sentimientos no la dejaran ver y se entregara devótamente y en ese instánte dejé fluir una crueldad terrible, la abandoné y le hice sentir que jamás me importó, generando otro ser dañado como yo.
Otro ser que sólo quería afecto y recibió un hombro frío que le dió la espalda cuando más lo necesitaba sin ninguna explicación, sin respuesta, una mirada vacía y una mueca de impaciencia esperando que dejaran de llorar para poder irse.
Todo ésto me pesa en el alma y a su vez no. Al mónstruo, a la parte de mi ser que necesita ésto para no sufrir, no le molesta pero a la otra parte le duele, le duele mucho, nunca le dejó de doler, con cada paso, con cada crueldad, con cada comentario, con cada acción que lo envenenaba un poco más.
Me pasé años alejando al resto porque los resiento, culpa de una decena de personas en mi infancia pagaron los platos rotos una centena en mi adolescencia y ahora en mi adultez, siempre lejos, siempre distantes porque a los que se acercan demasiado les espera un saludo de despedida y una muerte súbita en mi cabeza y si no se quieren ir me aseguro de dañarlos lo suficiente para que me odien y nunca deseen volver.
No quiero que vean ésto, el mónstruo, el personaje, tiene que vivir, para que yo no sufra, para que no me exponga, por eso no escribo hace días, porque decir ésto es mostrarme como soy, ambas caras de la moneda, es una forma de pedirles por favor que no me dejen lastimarlos más, que no se dejen alejar, que se acerquen tanto que me sienta amenazado, que reciban los ataques con los pies firmes y no se muevan del lugar, no se dejen ahuyentar, ayúdenme a quitarle sus poderes, a mermar sus fuerzas y agotar su paciencia, háganle saber que no los puede alejar de mí porque no pretenden lastimarme y si así lo deciden, es mi dolor, me pertenece tanto como todo aquello positivo que puedan darme y él no puede evitarlo, jamás pudo y jamás podrá, sólo puede asegurarse de que mi único sufrimiento sea estar solo y no sufra por nadie mas que por mí.
Siempre fué así, mi único dolor es estar solo, traté de convencerme de que es lo correcto, elegír un dolor por el resto de mi vida es mejor que vivir arriesgándose a sufrir por varias cosas pero sufro con cada mascota que muere, con cada amigo que se va, con cada familiar que no está y mi control sobre eso es tan nulo como siempre, el mónstruo solo es una excusa para no exponerme y sentirme mejor.
La realidad siempre fué la misma, puedo seguir jugándo a que odio a mi padre y a más de la mitad de mi familia, que los resiento por todo lo que me hicieron sufrir, engancharme en el pasado que no puedo cambiar eternamente sufriendo por todo lo que me perdí, por todo lo que no tuve, por todo lo que jamás voy a tener y en ese odio jamás llorar, jamás perdonarlos, jamás dejar de echarles la culpa.
O puedo bajar los brazos y llorar, llorar como quería llorar ese niño pequeño que se sentia solo y pedir a gritos un abrazo, un amigo, alguien que lo acompañe. Aceptar que nadie hizo nada sabiendo lo que provocaría en mí, aceptar que el pasado no va a dejar nunca de ser lo que fué y perdonarlos a todos porque no lo hicieron a propósito, perdonarlos porque yo me los perdí a ellos y ellos me perdieron a mí pero siempre me tuve a mi mismo y me sigo teniendo.
Hoy tengo amigos, familia, compañeros y no puedo seguir abandonando cosas pensando que algún día voy a sentir que eso es lo correcto y me voy a sentir en sintonía con ellos, que necesito hacerle pasar por lo que pasé yo a otros para que me comprendan o que alejarme del resto me hace de alguna manera mejor o mas fuerte.
Es cierto que soy frío en muchos aspectos, es cierto que no me importan un montón de cosas que al resto le parecen escenciales y nada de eso va a cambiar, lo que tiene que cambiar es el mecanismo de acción.
El abandono y la inacción no llevan a ninguna parte, al menos no me han llevado mas lejos que hasta éste momento donde cada día me siento mas estancado y con mas ganas de romper con las cadenas que me atan al pasado, la imposibilidad de verlas me impidió avanzar, la pregunta quizás sea:
¿Ahora que las veo que cambiará?
Adieu!!
M.C.
miércoles, 15 de julio de 2015
La soledad y el resto
"La tristeza es mas fácil porque implica rendición."
A veces asociamos ciertos sentimientos a algunas palabras específicas, en general "Soledad" está acompañado de una carga negativa (no la artista, pobre sole che!).
Es cierto que la soledad abruma, en muchos casos desespera y no solo por las noches como dice la bersuit, a veces duele muchísimo y por todos esos motivos es que la gente la considera como algo negativo "estar solo" o "sentirse solo".
No lo voy a negar, a veces la soledad es horrible pero cuando algo forma parte de uno es difícil verlo de manera negativa siempre, empieza a perder esa carga y se convierte simplemente en lo que es, soledad.
Como toda parte nuestra que no nos agrada la atacamos, tratamos de embellecerla no para el resto sino para uno y buscarle todas las cosas positivas que tiene, sabiendo que no podemos cambiarlo tratamos de "mejorarlo" pero en mi caso por mucho que enmascaro esa parte de mi ser cada vez se hace mas latente, como si me dijera claramente que cada intento de hacerla desaparecer la incrementa.
Intento ponerle onda, intento no darle demasiadas vueltas, hasta llegué a pensar que todos estamos solos en éste mundo y lo que siento yo lo sienten todos a su manera y blah blah blah pero me di cuenta de a poco que todos tenemos inteligencia, piernas, manos, etcs y algunas personas son genios matemáticos, literarios, músicos, jugadores profesionales de algún deporte, cosas que no todos pueden lograr teniendo exáctamente las "mismas" cualidades.
La soledad en mí es lo que la inteligencia en einstein o el físico en manu ginobili, es esa cosa que no importa cuánto pase el tiempo me define a diario y no precisamente de forma negativa, ojo, no la estoy juzgando como algo que me arruina la vida saber que existe. Estoy solo, me siento solo y nada tiene que ver con la gente o las cosas que me rodean, puedo estar en una habitación llena de amigos pasándola de diez y sin embargo está ahí, lo se yo, lo sabe ella, no decimos nada y todo sigue igual.
Creí que tenía que combatirla, como un signo de depresión, como un signo de angustia, con terapia, con pastillas, con amigos, con fiesta y música pero hasta en mis mejores momentos está ahí.
Cuando estoy mal, esa soledad me pesa en el alma y cuando estoy bien me hace sentir a veces mas incomprendido todavía, nadie entiende mi felicidad, no la puedo compartir con nadie porque estoy sólo, solamente puedo repartir sonrisas y contagiar alegría sin que entiendan nada y quizás es mejor así, que nunca entiendan los porqué, que nunca me entiendan, quizás vivir en sociedad completamente aislado del resto sea lo mejor porque también me obliga a no decir mucho, a no justificar nada y a explicar poco.
No voy a decir que la soledad que siento es mi amiga o mi enemiga, a veces la odio y a veces le tengo un afecto muy extraño pero nunca termino de ubicarla en ningún lado en particular, no la encasillo, está ahí.
No conozco lo que es mirar a alguien a los ojos y que me diga "te entiendo" aunque por el contrario entiendo a muchas personas profundamente, sin compartir palabras me han mirado a los ojos y me dijeron: "Gracias por entenderme, siempre." Es como un amor no correspondido eternamente escondido en todos lados, yo entiendo, yo se, yo.
El resto "cree" que entiende, el resto "cree" que sabe, el resto es el resto y nunca me corresponde porque para el resto siempre soy el outsider, para el resto yo siempre soy tan poco... y me doy cuenta.
Para el resto soy re simple, para el resto soy puro humo, soy chamuyo, el resto siempre cree que me hago y yo los entiendo pero uds. no me entienden a mí porque no tienen la menor idea de lo que es estar solos en el mundo desde el día que nacieron.
Mamá está ahí, papá estuvo en su momento, la familia está pero yo no estuve nunca, hasta a mis seres mas amados los puedo dejar tirados a un costado y seguir caminando si creo que puedo llegar a donde me interesa estar y no se trata de "poder" ni de dinero ni nada tan estúpido como eso, se trata de vivir con las simplezas de la vida.
Hoy me fuí al Mc donalds a comprar algo para comer y como quería comer en el viaje me tomé el subte, escuchando música y comiendo papitas la gente me miraba y yo pensaba en todas esas veces en que me senté por horas en alguna plaza o cordón de la vereda a contemplar la vida pasar, a fumar un puchito y meditar sobre las cosas mientras todos iban apurados para algún lado quizás pensando en mi suerte por no tener "nada" que hacer y poder estar ahí tirado pelotudeando, quizás juzgandome silenciosamente por mi falta de acción habiendo tanto para hacer, vaya uno a saber.
Lo que sí se es que me gustan esos momentos y no los cambio por nada, esos momentos donde me encuentro solo con la vida que me rodea, donde siento realmente que estoy solo y el miedo, la tristeza se agazapan en mi espalda junto con la felicidad y una ola de sentimientos mezclados.
Hace un par de días que me llamé al silencio, hablo lo que tengo que hablar con quienes tengo que hablarlo, hablo mucho cuando quiero con quien quiero y el resto del día estoy mudo y mi cabeza no está prendida fuego, si hubiera sentido muchas ganas de expresar algo hubiera escrito acá pero hasta recién no tenía motivos ni ganas.
Es una especie de pasividad disfrutable, me tomé el último fin de semana para mí, para hacer lo que quise y dormir mucho, no me arrepiento ni un poquito.
Para volver a la vida parlante es necesario pasar por la muerte del silencio y últimamente quiero disfrutar de éste entierro premeditado.
El que me quiere buscar sabe donde estoy, pasé mucho tiempo en el mismo lugar y la gente que ya se empieza a acostumbrar a mi presencia comete el error de catalogarme o encasillarme en lugares donde se van a dar cuenta que no encajo cuando haga lo que siempre hago y me salga del molde.
Noto últimamente como ya me tratan "de" o "porque" y están meando afuera del tarro, se creen que vieron en un año todo aquello de lo que soy capaz y el resto se lo imaginan, el problema es que no vieron nada y no les alcanza la imaginación para lo que puede llegar a pasar pero es problema suyo y no mío yo jamás dije que ésto era lo que era.
Nunca le dije a nadie mucho sobre mí de hecho me limito a decir: "Lo que ves es lo que hay" pero nadie lo interpreta de verdad, no quiero decir que "ésto es todo" quiero decir que solo puedo ser lo que veas, siempre.
Yo prefiero ver al resto como algo móvil, no estático, así nunca me sorprenden porque jamás creí que no podían hacer "eso".
No duermo en ningún laurel y por eso no me muero en ellos.
Mi soledad es fría, mi soledad me curtió la vida y me enseñó cosas horribles del mundo, pero me hizo quien soy y no puedo hacer nada para cambiarlo, tengo un agujero en mí que no se llena con nada, construí mucho al rededor para que no duela tanto pero igual duele un montón.
Nadie me conoce y nadie me va a conocer jamás, hoy me causó muchísima gracia que una mujer en la guardia le dijo a mi compañero "Sos un ser de luz, tu compañero no me gusta, tiene malas vibras."
Lo chistoso es que reflejamos afuera lo opuesto de lo que somos adentro, el man es pura fiesta, descontrol, mujeriego y yo SE que es un oso panda mas bueno que lassie con valium y yo soy el copado que no para de hacer chistes y charlar con gente, hiper sociable buena onda que está muerto por dentro.
Me aburre pretender cosas que no soy pero me toca jugar éste juego vital que nos empuja a la supervivencia en sociedad y si me creyeran o vieran de verdad lo que tengo en mi interior me marginarían en serio.
Lo que importa es que estoy solo y puedo vivir con eso, es el precio que pago por ser yo, lo sé desde que nací, lo aprendí de a poco y cada día lo entiendo mas, la vida que me espera es y siempre será ésta: Rodeado en soledad.
Una sonrisa genuina en una vida sin sentido del humor.
Para todo lo demás, está el resto, el resto siempre sabe, el resto siempre entiende, el resto siempre cree tener la razón en todo, el resto ES la razón de todo, el resto es eso, es el resto de algo mucho mas importante que no llegan a ver.
Me voy con un recuerdo, una noche, hace mucho tiempo, todos felices tomando alcohol hasta no recordar ni su nombre. Todos bailando, todos de joda y de los cientos que éramos esa noche en cada grupo de tres o seis donde me iba a pasar un rato a sociabilizar TODOS sin excepción en un sincericidio de borracho me decían las cosas por las que me querían "Porque yo era diferente" y cuando me fuí afuera a jugar con los perros del lugar me tildaron de anti y me preguntaron que hacía ahí habiendo tanta fiesta y a pesar de que yo también había tomado mucho no les fuí sincero, no les dije nada pero no pude evitar pensarlo: "Los perros me quieren porque juego con ellos, no preguntan, no saben, si me quedo, si me voy, si nos volvemos a ver, si soy diferente, si soy igual, ellos solo quieren jugar ahora y yo juego, a ellos solo les importa el momento que vivímos, no las razones por las que estamos vivos, los perros no me recuerdan lo diferente que soy al resto, los perros no entienden que por mucho que quieran hacer pasar esa diferencia por algo valioso y envidiable me abren una cicatriz tan vieja como yo, que late diciendo ESTÁS SOLO, para los perros soy un perro mas y por eso los prefiero."
Nadie me dijo jamás "sos igual al resto", nadie me dijo jamás "sos uno mas", esa es mi verdad.
Todos me dicen: "Lo que te pasa nos pasa a todos, pero vos lo vivís a tu manera porque sos así."
"Soy así", yo siempre soy así o asá, para el que me conoce yo soy así, inevitablemente cada encuentro con el paso del tiempo termina en soledad porque "soy así".
No los odio por ser iguales, no me odio por ser diferente, puede que no me crean y piensen "tiene tanto ego que se cree diferente del resto."
Pero en el fondo yo sé y esa es mi soledad, saber y estar profundamente convencido de como soy y pasar los años sin encontrar un eco, un espejo, una imágen...
Adieu
M.C.
A veces asociamos ciertos sentimientos a algunas palabras específicas, en general "Soledad" está acompañado de una carga negativa (no la artista, pobre sole che!).
Es cierto que la soledad abruma, en muchos casos desespera y no solo por las noches como dice la bersuit, a veces duele muchísimo y por todos esos motivos es que la gente la considera como algo negativo "estar solo" o "sentirse solo".
No lo voy a negar, a veces la soledad es horrible pero cuando algo forma parte de uno es difícil verlo de manera negativa siempre, empieza a perder esa carga y se convierte simplemente en lo que es, soledad.
Como toda parte nuestra que no nos agrada la atacamos, tratamos de embellecerla no para el resto sino para uno y buscarle todas las cosas positivas que tiene, sabiendo que no podemos cambiarlo tratamos de "mejorarlo" pero en mi caso por mucho que enmascaro esa parte de mi ser cada vez se hace mas latente, como si me dijera claramente que cada intento de hacerla desaparecer la incrementa.
Intento ponerle onda, intento no darle demasiadas vueltas, hasta llegué a pensar que todos estamos solos en éste mundo y lo que siento yo lo sienten todos a su manera y blah blah blah pero me di cuenta de a poco que todos tenemos inteligencia, piernas, manos, etcs y algunas personas son genios matemáticos, literarios, músicos, jugadores profesionales de algún deporte, cosas que no todos pueden lograr teniendo exáctamente las "mismas" cualidades.
La soledad en mí es lo que la inteligencia en einstein o el físico en manu ginobili, es esa cosa que no importa cuánto pase el tiempo me define a diario y no precisamente de forma negativa, ojo, no la estoy juzgando como algo que me arruina la vida saber que existe. Estoy solo, me siento solo y nada tiene que ver con la gente o las cosas que me rodean, puedo estar en una habitación llena de amigos pasándola de diez y sin embargo está ahí, lo se yo, lo sabe ella, no decimos nada y todo sigue igual.
Creí que tenía que combatirla, como un signo de depresión, como un signo de angustia, con terapia, con pastillas, con amigos, con fiesta y música pero hasta en mis mejores momentos está ahí.
Cuando estoy mal, esa soledad me pesa en el alma y cuando estoy bien me hace sentir a veces mas incomprendido todavía, nadie entiende mi felicidad, no la puedo compartir con nadie porque estoy sólo, solamente puedo repartir sonrisas y contagiar alegría sin que entiendan nada y quizás es mejor así, que nunca entiendan los porqué, que nunca me entiendan, quizás vivir en sociedad completamente aislado del resto sea lo mejor porque también me obliga a no decir mucho, a no justificar nada y a explicar poco.
No voy a decir que la soledad que siento es mi amiga o mi enemiga, a veces la odio y a veces le tengo un afecto muy extraño pero nunca termino de ubicarla en ningún lado en particular, no la encasillo, está ahí.
No conozco lo que es mirar a alguien a los ojos y que me diga "te entiendo" aunque por el contrario entiendo a muchas personas profundamente, sin compartir palabras me han mirado a los ojos y me dijeron: "Gracias por entenderme, siempre." Es como un amor no correspondido eternamente escondido en todos lados, yo entiendo, yo se, yo.
El resto "cree" que entiende, el resto "cree" que sabe, el resto es el resto y nunca me corresponde porque para el resto siempre soy el outsider, para el resto yo siempre soy tan poco... y me doy cuenta.
Para el resto soy re simple, para el resto soy puro humo, soy chamuyo, el resto siempre cree que me hago y yo los entiendo pero uds. no me entienden a mí porque no tienen la menor idea de lo que es estar solos en el mundo desde el día que nacieron.
Mamá está ahí, papá estuvo en su momento, la familia está pero yo no estuve nunca, hasta a mis seres mas amados los puedo dejar tirados a un costado y seguir caminando si creo que puedo llegar a donde me interesa estar y no se trata de "poder" ni de dinero ni nada tan estúpido como eso, se trata de vivir con las simplezas de la vida.
Hoy me fuí al Mc donalds a comprar algo para comer y como quería comer en el viaje me tomé el subte, escuchando música y comiendo papitas la gente me miraba y yo pensaba en todas esas veces en que me senté por horas en alguna plaza o cordón de la vereda a contemplar la vida pasar, a fumar un puchito y meditar sobre las cosas mientras todos iban apurados para algún lado quizás pensando en mi suerte por no tener "nada" que hacer y poder estar ahí tirado pelotudeando, quizás juzgandome silenciosamente por mi falta de acción habiendo tanto para hacer, vaya uno a saber.
Lo que sí se es que me gustan esos momentos y no los cambio por nada, esos momentos donde me encuentro solo con la vida que me rodea, donde siento realmente que estoy solo y el miedo, la tristeza se agazapan en mi espalda junto con la felicidad y una ola de sentimientos mezclados.
Hace un par de días que me llamé al silencio, hablo lo que tengo que hablar con quienes tengo que hablarlo, hablo mucho cuando quiero con quien quiero y el resto del día estoy mudo y mi cabeza no está prendida fuego, si hubiera sentido muchas ganas de expresar algo hubiera escrito acá pero hasta recién no tenía motivos ni ganas.
Es una especie de pasividad disfrutable, me tomé el último fin de semana para mí, para hacer lo que quise y dormir mucho, no me arrepiento ni un poquito.
Para volver a la vida parlante es necesario pasar por la muerte del silencio y últimamente quiero disfrutar de éste entierro premeditado.
El que me quiere buscar sabe donde estoy, pasé mucho tiempo en el mismo lugar y la gente que ya se empieza a acostumbrar a mi presencia comete el error de catalogarme o encasillarme en lugares donde se van a dar cuenta que no encajo cuando haga lo que siempre hago y me salga del molde.
Noto últimamente como ya me tratan "de" o "porque" y están meando afuera del tarro, se creen que vieron en un año todo aquello de lo que soy capaz y el resto se lo imaginan, el problema es que no vieron nada y no les alcanza la imaginación para lo que puede llegar a pasar pero es problema suyo y no mío yo jamás dije que ésto era lo que era.
Nunca le dije a nadie mucho sobre mí de hecho me limito a decir: "Lo que ves es lo que hay" pero nadie lo interpreta de verdad, no quiero decir que "ésto es todo" quiero decir que solo puedo ser lo que veas, siempre.
Yo prefiero ver al resto como algo móvil, no estático, así nunca me sorprenden porque jamás creí que no podían hacer "eso".
No duermo en ningún laurel y por eso no me muero en ellos.
Mi soledad es fría, mi soledad me curtió la vida y me enseñó cosas horribles del mundo, pero me hizo quien soy y no puedo hacer nada para cambiarlo, tengo un agujero en mí que no se llena con nada, construí mucho al rededor para que no duela tanto pero igual duele un montón.
Nadie me conoce y nadie me va a conocer jamás, hoy me causó muchísima gracia que una mujer en la guardia le dijo a mi compañero "Sos un ser de luz, tu compañero no me gusta, tiene malas vibras."
Lo chistoso es que reflejamos afuera lo opuesto de lo que somos adentro, el man es pura fiesta, descontrol, mujeriego y yo SE que es un oso panda mas bueno que lassie con valium y yo soy el copado que no para de hacer chistes y charlar con gente, hiper sociable buena onda que está muerto por dentro.
Me aburre pretender cosas que no soy pero me toca jugar éste juego vital que nos empuja a la supervivencia en sociedad y si me creyeran o vieran de verdad lo que tengo en mi interior me marginarían en serio.
Lo que importa es que estoy solo y puedo vivir con eso, es el precio que pago por ser yo, lo sé desde que nací, lo aprendí de a poco y cada día lo entiendo mas, la vida que me espera es y siempre será ésta: Rodeado en soledad.
Una sonrisa genuina en una vida sin sentido del humor.
Para todo lo demás, está el resto, el resto siempre sabe, el resto siempre entiende, el resto siempre cree tener la razón en todo, el resto ES la razón de todo, el resto es eso, es el resto de algo mucho mas importante que no llegan a ver.
Me voy con un recuerdo, una noche, hace mucho tiempo, todos felices tomando alcohol hasta no recordar ni su nombre. Todos bailando, todos de joda y de los cientos que éramos esa noche en cada grupo de tres o seis donde me iba a pasar un rato a sociabilizar TODOS sin excepción en un sincericidio de borracho me decían las cosas por las que me querían "Porque yo era diferente" y cuando me fuí afuera a jugar con los perros del lugar me tildaron de anti y me preguntaron que hacía ahí habiendo tanta fiesta y a pesar de que yo también había tomado mucho no les fuí sincero, no les dije nada pero no pude evitar pensarlo: "Los perros me quieren porque juego con ellos, no preguntan, no saben, si me quedo, si me voy, si nos volvemos a ver, si soy diferente, si soy igual, ellos solo quieren jugar ahora y yo juego, a ellos solo les importa el momento que vivímos, no las razones por las que estamos vivos, los perros no me recuerdan lo diferente que soy al resto, los perros no entienden que por mucho que quieran hacer pasar esa diferencia por algo valioso y envidiable me abren una cicatriz tan vieja como yo, que late diciendo ESTÁS SOLO, para los perros soy un perro mas y por eso los prefiero."
Nadie me dijo jamás "sos igual al resto", nadie me dijo jamás "sos uno mas", esa es mi verdad.
Todos me dicen: "Lo que te pasa nos pasa a todos, pero vos lo vivís a tu manera porque sos así."
"Soy así", yo siempre soy así o asá, para el que me conoce yo soy así, inevitablemente cada encuentro con el paso del tiempo termina en soledad porque "soy así".
No los odio por ser iguales, no me odio por ser diferente, puede que no me crean y piensen "tiene tanto ego que se cree diferente del resto."
Pero en el fondo yo sé y esa es mi soledad, saber y estar profundamente convencido de como soy y pasar los años sin encontrar un eco, un espejo, una imágen...
Adieu
M.C.
domingo, 5 de julio de 2015
Reflexión y cumpleaños
Bueno, uno cumple años y es casi inevitable ponerse a hacer un review, mirar para atrás y para adelante, calibrar lo que ha pasado y nos ha traído hasta éste momento con todo lo que actualmente pasa y la dirección desconocida hacia la que nos dirigimos.
Es imposible no pensar en todas esas personas con las que tuvimos contacto desde el día que nacimos hasta el día de la fecha, cuanto nos han marcado y cuantos han pasado simplemente frente a nuestros ojos sin dejar nada ni llevarse nada tampoco.
Tengo que confesar que escribo ésto con lágrimas en los ojos, no sé francamente si son de tristeza, felicidad o una mezcla extraña de ambas, de hecho me puse a escribir porque me siento poseído por un estado emocional del que tengo la necesidad de salir de alguna manera y la escritura siempre fue el descargue selecto y que mas encaja con mi personalidad.
Hay tantas cosas que me gustaría decirles, tantas cosas para contarles, a todos juntos y uno por uno, a esas personas que me marcaron la vida para siempre y a los que me la marcan día a día.
Lloro de felicidad por haberme criado con dos hermanas con las cuales me puedo matar, podemos tener todos los conflictos del mundo y cada uno sus errores y fallas pero el amor que nos tenemos supera todo eso y va mas allá, saber que contas incondicionalmente con dos seres humanos tan bellos como lo son ambas y encima con una sobrina en camino es algo que se me dificulta poner en palabras.
Despertarme a la mañana sabiendo que mis hermanas están acá a pesar de que vivan a kilómetros de distancia es mágico, recuerdo cuando se fueron y lloraba triste y dolido como si me estuvieran dejando solo, como si ya nada fuera igual y las cosas iban a ser frías y tristes sin su presencia... cuan equivocado estaba... no hay un día en mi vida que no las sienta tan presentes como siempre y las amo igual o mas que nunca.
Lloro de felicidad porque mi vieja sigue acá, firme como siempre a pesar de haber atravesado todas las tormentas del mundo juntas ida y vuelta para que yo esté donde estoy, vivo, sano y disfrutando de la vida a mi manera.
Por todas las lecciones que me dio con su ejemplo y sus palabras, por todas las cosas que me enseño que poco tenían que ver con alguna materia o idioma, sino con la vida. Me diste alas y me enseñaste a volar y por eso voy a estar eternamente agradecido para siempre, por eso te voy a amar toda la vida, por mucho que alguna vez te tuve bronca pensando que la soledad es el costo de la libertad y vos de eso me diste mucho. Me hiciste libre y eso cuesta amigos, cuesta parejas, cuesta mucha gente en el camino, pero me gané a mí mismo y eso no tuvo precio.
Lloro porque mis amigos, esos que son mi segunda familia, están siempre ahí en las malas y las buenas, vivo rodeado de un ejército de personas que harían lo que fuera para asegurarse de que sonría una vez mas y los aprecio tanto por eso...
Tanta gente, tantos momentos, tantas cosas que me marcaron la vida entera.
Esas tardes con ocho años escuchando los red hot chili peppers en el cuarto de mi primo para irlos a ver en vivo catorce años después,
La primera vez que recuerdo haber visto un perro y abalanzarme encima suyo para acariciarlo sintiendo que ese animal, era el mejor animal del mundo y durante veinticuatro años sigo pensando igual y saltando arriba de cada perro que veo sin pensarlo dos veces.
La primera vez que leí algo y los cientos de libros que devoré con el paso del tiempo.
La primera vez que escribí algo y los miles de textos perdidos que tengo en mi haber.
La primera vez que me sentí feliz y contento conmigo mismo.
La primera vez que me odié y sentí lo mucho que todavía tenía que crecer.
La primera vez que usé una computadora, que jugué al familiy, que toque un sega, que jugué a la play y a la x-box.
La emoción de pasar un videojuego con una historia increíble.
Mi primer computadora y mi primer celular, mi primer año de secundaria y mi último día de primaria.
Mi primera novia y mi último sexo casual (?)
Son un millón de cosas para poner acá pero las siento tan presentes, tan actuales, como si toda la memoria de veinticuatro años se activara de golpe, todas las cosas que sentí, pensé, dije, hice, todo junto dando vueltas y no creo estar muriéndome como para justificar éste flash.
También lloro de tristeza porque me acuerdo de toda esa gente que se quedó en el camino por H o por B (sigo sin saber porqué usamos esa expresión pero ya la usé demasiadas veces en mi vida como para dejar de hacerlo, necesito cuestionarla igual.)
Por los mas recientes y los mas antiguos, amigos y familia por igual.
Esos también me marcaron y no de la mejor manera, me marcaron de qué alejarme, de qué prevenirme y que cosas no quiero volver a vivir nunca mas.
De varios de uds. todavía llevo las cicatrices en el alma y de muy pocos en la piel...
y el principal hijo de puta sos vos, gracias por traerme al mundo para no hacerte cargo jamás de mis hermanas ni de mí capo.
Hoy cumplo 24 años de vida y 14 de no verte, en catorce años te vi un solo día y no me arrepiento, tenías tu oportunidad de redención y después de catorce años de silencio me volviste a clavar un puñal en el medio del corazón, cuando te estés muriendo sólo no preguntes porqué.
Si hoy soy un hombre no es gracias a vos, a lo sumo a mis ganas de no parecerme ni un poquito a lo que sos.
Pero lejos estoy de engancharme en el odio visceral y darte mas espacio del que te mereces en el día de mi natalicio.
Me duele también haberte perdido a vos por culpa de él, por mi intolerancia a los padres abandónicos e incumplidores te tuve que decir adiós.
También te perdí a vos por culpa de él, porque necesitaba comprender el dolor de decir un "te amo" sin sentirlo y te hice pasar por lo que pasé yo, repetir la escena para verla desde afuera y no fue agradable pero vos también hiciste tu parte y me traicionaste cuando bajé la guardia.
A todos uds. que me marcaron para peor, a todos uds. que me dejaron el sabor amargo en la boca, las copas vacías y los ojos llenos de lágrimas, a todos uds. también les debo lo que soy y en gran parte se los agradezco, no me arrepiento de nada, no va conmigo.
A los que están y los que se fueron, a los que vienen y los que fui yo, a todos uds. solo tengo palabras de agradecimiento por hacerme la persona que hoy les escribe.
Porque en ésta vida si hay algo que aprendí es que el verdadero dios al que todos veneran no es a la grandeza sino al éxito y no tengo ninguna intención de ser exitoso en ésta vida, aspiro a algo mayor y es a ser grande.
Quiero ser enorme como persona y ese camino no se trata de conseguir logros, admiración, respeto ni nada por el estilo, eso se lo dejo a la gilada que anda confundida por la vida comprando cosas que no necesitan o siguiendo ordenes para "ser alguien".
El camino que elegí toda la vida es superarme a mi mismo día a día con esfuerzo y garra, con polenta y huevos, con humildad para reconocer los errores y altruismo para tomar decisiones.
Para llegar a ser una persona de la que me sienta orgulloso, el truco es vivir con uno mismo para toda la vida, el resto es humo y el humo que se lo fume el resto.
Mis pulmones quieren aire, aire para gritar con todas sus fuerzas ACÁ ESTOY, VENGAN DE A UNO.
Por 24 años más y los que tengan que venir, gracias a todos por estar y por no estar, gracias a todos humanos y animales por dedicarme su tiempo, gracias de corazón por formar parte de mi vida.
Adieu!
M.C.
Es imposible no pensar en todas esas personas con las que tuvimos contacto desde el día que nacimos hasta el día de la fecha, cuanto nos han marcado y cuantos han pasado simplemente frente a nuestros ojos sin dejar nada ni llevarse nada tampoco.
Tengo que confesar que escribo ésto con lágrimas en los ojos, no sé francamente si son de tristeza, felicidad o una mezcla extraña de ambas, de hecho me puse a escribir porque me siento poseído por un estado emocional del que tengo la necesidad de salir de alguna manera y la escritura siempre fue el descargue selecto y que mas encaja con mi personalidad.
Hay tantas cosas que me gustaría decirles, tantas cosas para contarles, a todos juntos y uno por uno, a esas personas que me marcaron la vida para siempre y a los que me la marcan día a día.
Lloro de felicidad por haberme criado con dos hermanas con las cuales me puedo matar, podemos tener todos los conflictos del mundo y cada uno sus errores y fallas pero el amor que nos tenemos supera todo eso y va mas allá, saber que contas incondicionalmente con dos seres humanos tan bellos como lo son ambas y encima con una sobrina en camino es algo que se me dificulta poner en palabras.
Despertarme a la mañana sabiendo que mis hermanas están acá a pesar de que vivan a kilómetros de distancia es mágico, recuerdo cuando se fueron y lloraba triste y dolido como si me estuvieran dejando solo, como si ya nada fuera igual y las cosas iban a ser frías y tristes sin su presencia... cuan equivocado estaba... no hay un día en mi vida que no las sienta tan presentes como siempre y las amo igual o mas que nunca.
Lloro de felicidad porque mi vieja sigue acá, firme como siempre a pesar de haber atravesado todas las tormentas del mundo juntas ida y vuelta para que yo esté donde estoy, vivo, sano y disfrutando de la vida a mi manera.
Por todas las lecciones que me dio con su ejemplo y sus palabras, por todas las cosas que me enseño que poco tenían que ver con alguna materia o idioma, sino con la vida. Me diste alas y me enseñaste a volar y por eso voy a estar eternamente agradecido para siempre, por eso te voy a amar toda la vida, por mucho que alguna vez te tuve bronca pensando que la soledad es el costo de la libertad y vos de eso me diste mucho. Me hiciste libre y eso cuesta amigos, cuesta parejas, cuesta mucha gente en el camino, pero me gané a mí mismo y eso no tuvo precio.
Lloro porque mis amigos, esos que son mi segunda familia, están siempre ahí en las malas y las buenas, vivo rodeado de un ejército de personas que harían lo que fuera para asegurarse de que sonría una vez mas y los aprecio tanto por eso...
Tanta gente, tantos momentos, tantas cosas que me marcaron la vida entera.
Esas tardes con ocho años escuchando los red hot chili peppers en el cuarto de mi primo para irlos a ver en vivo catorce años después,
La primera vez que recuerdo haber visto un perro y abalanzarme encima suyo para acariciarlo sintiendo que ese animal, era el mejor animal del mundo y durante veinticuatro años sigo pensando igual y saltando arriba de cada perro que veo sin pensarlo dos veces.
La primera vez que leí algo y los cientos de libros que devoré con el paso del tiempo.
La primera vez que escribí algo y los miles de textos perdidos que tengo en mi haber.
La primera vez que me sentí feliz y contento conmigo mismo.
La primera vez que me odié y sentí lo mucho que todavía tenía que crecer.
La primera vez que usé una computadora, que jugué al familiy, que toque un sega, que jugué a la play y a la x-box.
La emoción de pasar un videojuego con una historia increíble.
Mi primer computadora y mi primer celular, mi primer año de secundaria y mi último día de primaria.
Mi primera novia y mi último sexo casual (?)
Son un millón de cosas para poner acá pero las siento tan presentes, tan actuales, como si toda la memoria de veinticuatro años se activara de golpe, todas las cosas que sentí, pensé, dije, hice, todo junto dando vueltas y no creo estar muriéndome como para justificar éste flash.
También lloro de tristeza porque me acuerdo de toda esa gente que se quedó en el camino por H o por B (sigo sin saber porqué usamos esa expresión pero ya la usé demasiadas veces en mi vida como para dejar de hacerlo, necesito cuestionarla igual.)
Por los mas recientes y los mas antiguos, amigos y familia por igual.
Esos también me marcaron y no de la mejor manera, me marcaron de qué alejarme, de qué prevenirme y que cosas no quiero volver a vivir nunca mas.
De varios de uds. todavía llevo las cicatrices en el alma y de muy pocos en la piel...
y el principal hijo de puta sos vos, gracias por traerme al mundo para no hacerte cargo jamás de mis hermanas ni de mí capo.
Hoy cumplo 24 años de vida y 14 de no verte, en catorce años te vi un solo día y no me arrepiento, tenías tu oportunidad de redención y después de catorce años de silencio me volviste a clavar un puñal en el medio del corazón, cuando te estés muriendo sólo no preguntes porqué.
Si hoy soy un hombre no es gracias a vos, a lo sumo a mis ganas de no parecerme ni un poquito a lo que sos.
Pero lejos estoy de engancharme en el odio visceral y darte mas espacio del que te mereces en el día de mi natalicio.
Me duele también haberte perdido a vos por culpa de él, por mi intolerancia a los padres abandónicos e incumplidores te tuve que decir adiós.
También te perdí a vos por culpa de él, porque necesitaba comprender el dolor de decir un "te amo" sin sentirlo y te hice pasar por lo que pasé yo, repetir la escena para verla desde afuera y no fue agradable pero vos también hiciste tu parte y me traicionaste cuando bajé la guardia.
A todos uds. que me marcaron para peor, a todos uds. que me dejaron el sabor amargo en la boca, las copas vacías y los ojos llenos de lágrimas, a todos uds. también les debo lo que soy y en gran parte se los agradezco, no me arrepiento de nada, no va conmigo.
A los que están y los que se fueron, a los que vienen y los que fui yo, a todos uds. solo tengo palabras de agradecimiento por hacerme la persona que hoy les escribe.
Porque en ésta vida si hay algo que aprendí es que el verdadero dios al que todos veneran no es a la grandeza sino al éxito y no tengo ninguna intención de ser exitoso en ésta vida, aspiro a algo mayor y es a ser grande.
Quiero ser enorme como persona y ese camino no se trata de conseguir logros, admiración, respeto ni nada por el estilo, eso se lo dejo a la gilada que anda confundida por la vida comprando cosas que no necesitan o siguiendo ordenes para "ser alguien".
El camino que elegí toda la vida es superarme a mi mismo día a día con esfuerzo y garra, con polenta y huevos, con humildad para reconocer los errores y altruismo para tomar decisiones.
Para llegar a ser una persona de la que me sienta orgulloso, el truco es vivir con uno mismo para toda la vida, el resto es humo y el humo que se lo fume el resto.
Mis pulmones quieren aire, aire para gritar con todas sus fuerzas ACÁ ESTOY, VENGAN DE A UNO.
Por 24 años más y los que tengan que venir, gracias a todos por estar y por no estar, gracias a todos humanos y animales por dedicarme su tiempo, gracias de corazón por formar parte de mi vida.
Adieu!
M.C.
miércoles, 24 de junio de 2015
Vínculos sanos y autobiografía de un lobo
"Los vínculos sanos son los que te hacen bien, los que te salvan la vida."
Esa fue la conclusión en una charla con mi vieja hace un par de días mientras veníamos meditando nuestra historia familiar, la mía y la suya que a pesar de estar íntima y claramente ligadas porque es la mujer que me dio vida, es diferente a su manera.
Hoy con casi 24 años (en 2 semanas) ella y yo elegimos estar en contacto con diferentes personas de la familia y respecto de mi familia paterna, las 5 personas que conocí siendo las únicas presentes en buenos aires con ninguno.
Pero como fui criado para entender que la familia trasciende la sangre, la charla giró en torno a las amistades y parejas también. Hablábamos de los recientes cambios en mi vida, amigos que decidí dejar de ver y otros con los que retomé contacto, alguna que otra mujer con la que me relaciono o me relacioné en éste último tiempo y las relaciones laborales también porque no.
Entendí con el tiempo que el amor no alcanza para todo, por mucho afecto que se le tenga a una persona si la relación no es sana, sea cual sea su naturaleza, termina desgastando y produciendo mas malestar que placer.
Renegar eternamente con alguien por cariño es como lastimarse a propósito y decir que no nos duele. Se le puede mentir al mundo pero no al espejo...
Vengo pensando que voy a cumplir veinticuatro años en dos semanas y a pesar de no tener muchas cosas resueltas en la vida, emocionalmente tengo mucho MUCHÍSIMO resuelto, sé como amar, a mi manera, sé como demostrar afecto y aceptar el ajeno, me relaciono de la manera mas positiva posible con la humanidad porque sé lo que siento y lo que deseo del mundo que me rodea.
Voy a ser tío por parte de dos seres increíbles que son mi hermana mayor y su pareja y a pesar de que nos separa una distancia enorme (1800 km) sé que voy a ser un tío ejemplar brindando todo mi afecto a esa criatura viva como viva, crezca como crezca, haga lo que haga, sea quien decida ser, mi amor incondicional para con ella, siempre.
Desafortunadamente cuando uno piensa algo, el opuesto entra en contraste inmediatamente y no puedo evitar pensar en el resto.
Lo que no puedo es pensar en el resto que desconozco, sinceramente lo que haga la humanidad me tiene sin cuidado, poco me afecta si son o no sanos con sus vínculos o si tienen o no en claro lo que desean para sus vidas, me preocupa el resto que me rodea!
Tantos amigos, tantos familiares, tantas personas con las que interactuo a diario y por las cuales soy juzgado (lo que tampoco me afecta demasiado) y catalogado de A o B o Z sin siquiera preguntar mi razonamiento o descartándolo de toque porque no les cuadra a su manera de interpretar la realidad.
Una vez me dijeron: "Cuando uno toma una decisión seguro de la misma puede hacer oídos sordos a las opiniones ajenas, lo que no podemos dejar de escuchar es a los que hablan convencidos de que es un error porque nos hacen replantearnos si deberíamos o no rodearnos de ellos, el que necesita comprenderte difícilmente pueda bancarte."
No es necesario entender los motivos por los cuales actuamos para que nuestras acciones sean respetadas o condenadas.
Se aprueba o se condena lo que hace el resto en base a un criterio personal sin ninguna necesidad de comprender el motivo.
MATAR ES MATAR, si se condena el asesinato, no debería ser aceptado ni por deporte ni por defensa propia.
Si hay que encontrar una "excusa" para aceptar lo que hace el otro es porque realmente no se lo acepta.
Bajo éste criterio me encontré mil veces justificando cosas inaceptables para mí en amigos o conocidos porque "bueno, es chico." "bueno, no entiende." "bueno, ya va a caer." bueno las pelotas, si no lo banco no lo banco y no tengo porque justificarme a mí ni al resto.
Conforme avanza mi vida, disminuyen los términos que antes rodeaban a mi persona como "sabio" / "maduro" / "con la cabeza bien puesta" y empiezan a crecer otros como: "intolerante" / "exagerado" / "determinista"... no lo veo negativo ni positivo simplemente me sorprende que casualmente las personas que acuñaban esos términos gozaban de todo mi aval y afecto hasta que hicieron algo que los puso en mi lado no tan bonito y fueron atropellados brutalmente por mi opinión.
El amor no alcanza, definitivamente y todo lo que no me es sano desaparece como el azúcar en el agua, porque tengo ganas de revolver y revolver hasta que mi saldo de positivo.
Se los fui diciendo de a poco, no se quisieron enterar, no me cabe una, no más.
Los problemas los arreglamos de lunes a viernes de 00:00 a 00:00, se hablan una y mil veces y si no se dice nada se calla para siempre porque el que calla otorga y los fines de semana yo salgo.
No dejo de hacer mi vida por nadie ¿y saben porqué? Porque la mujer que me dio a luz me dijo una vez:
"Yo ya viví, acordate siempre de eso, no dejes de hacer tu vida por mí ni en el peor momento porque lo que venga es mío y lo tuyo todavía está adelante, quedate pero no abandones nada por mí, porque yo ya viví."
¿y si no dejo nada por ella voy a dejar algo por alguien mas?
¿Se merece alguien mayor devoción que una madre de su calibre?
Yo le soy devoto a mi vida, mis ideas, mi sueños y mi propio ser, si te huele a egoísmo quedate tranquilo que la nariz te funciona a la perfección.
No te confundas mi atención con tu triunfo porque te vas a quedar solo en el medio del festejo.
No te confundas mi interés con lo que creas ser, lo que veo yo no es lo mismo que ves vos en el espejo.
Pero por sobre todas las cosas no te confundas nunca entre lo que digo y lo que hago, prestale mucha mas atención a mis acciones porque son las que te van a decir lo que mi boca no pretende pronunciar y el que avisa no traiciona, lo diga como lo diga.
Éstas son mis pequeñas verdades, ésto es un poquito de quien digo ser, ésto es un ratito de autobiografía esclarecedora.
No le escribo ésto a nadie y a su vez se los escribo a todos, estoy acá, mientras esté y siempre que quieran voy a hablar, voy a escuchar y de lo que uds. deseen voy a formar parte activa mientras lo deseen.
La única forma de perderme es cerrarse al diálogo, la única forma de que me aleje es si me lo piden expresamente, con palabras o actitudes y la única forma de sacarme de quicio es estándome encima.
Soy un lobo, funciono en manada o sólo, pero la decisión es siempre mía.
Al que le quepa el saco que se lo ponga.
Ante todo paz y sanidad mental y emocional, el resto es humo.
Adieu!
M.C.
Esa fue la conclusión en una charla con mi vieja hace un par de días mientras veníamos meditando nuestra historia familiar, la mía y la suya que a pesar de estar íntima y claramente ligadas porque es la mujer que me dio vida, es diferente a su manera.
Hoy con casi 24 años (en 2 semanas) ella y yo elegimos estar en contacto con diferentes personas de la familia y respecto de mi familia paterna, las 5 personas que conocí siendo las únicas presentes en buenos aires con ninguno.
Pero como fui criado para entender que la familia trasciende la sangre, la charla giró en torno a las amistades y parejas también. Hablábamos de los recientes cambios en mi vida, amigos que decidí dejar de ver y otros con los que retomé contacto, alguna que otra mujer con la que me relaciono o me relacioné en éste último tiempo y las relaciones laborales también porque no.
Entendí con el tiempo que el amor no alcanza para todo, por mucho afecto que se le tenga a una persona si la relación no es sana, sea cual sea su naturaleza, termina desgastando y produciendo mas malestar que placer.
Renegar eternamente con alguien por cariño es como lastimarse a propósito y decir que no nos duele. Se le puede mentir al mundo pero no al espejo...
Vengo pensando que voy a cumplir veinticuatro años en dos semanas y a pesar de no tener muchas cosas resueltas en la vida, emocionalmente tengo mucho MUCHÍSIMO resuelto, sé como amar, a mi manera, sé como demostrar afecto y aceptar el ajeno, me relaciono de la manera mas positiva posible con la humanidad porque sé lo que siento y lo que deseo del mundo que me rodea.
Voy a ser tío por parte de dos seres increíbles que son mi hermana mayor y su pareja y a pesar de que nos separa una distancia enorme (1800 km) sé que voy a ser un tío ejemplar brindando todo mi afecto a esa criatura viva como viva, crezca como crezca, haga lo que haga, sea quien decida ser, mi amor incondicional para con ella, siempre.
Desafortunadamente cuando uno piensa algo, el opuesto entra en contraste inmediatamente y no puedo evitar pensar en el resto.
Lo que no puedo es pensar en el resto que desconozco, sinceramente lo que haga la humanidad me tiene sin cuidado, poco me afecta si son o no sanos con sus vínculos o si tienen o no en claro lo que desean para sus vidas, me preocupa el resto que me rodea!
Tantos amigos, tantos familiares, tantas personas con las que interactuo a diario y por las cuales soy juzgado (lo que tampoco me afecta demasiado) y catalogado de A o B o Z sin siquiera preguntar mi razonamiento o descartándolo de toque porque no les cuadra a su manera de interpretar la realidad.
Una vez me dijeron: "Cuando uno toma una decisión seguro de la misma puede hacer oídos sordos a las opiniones ajenas, lo que no podemos dejar de escuchar es a los que hablan convencidos de que es un error porque nos hacen replantearnos si deberíamos o no rodearnos de ellos, el que necesita comprenderte difícilmente pueda bancarte."
No es necesario entender los motivos por los cuales actuamos para que nuestras acciones sean respetadas o condenadas.
Se aprueba o se condena lo que hace el resto en base a un criterio personal sin ninguna necesidad de comprender el motivo.
MATAR ES MATAR, si se condena el asesinato, no debería ser aceptado ni por deporte ni por defensa propia.
Si hay que encontrar una "excusa" para aceptar lo que hace el otro es porque realmente no se lo acepta.
Bajo éste criterio me encontré mil veces justificando cosas inaceptables para mí en amigos o conocidos porque "bueno, es chico." "bueno, no entiende." "bueno, ya va a caer." bueno las pelotas, si no lo banco no lo banco y no tengo porque justificarme a mí ni al resto.
Conforme avanza mi vida, disminuyen los términos que antes rodeaban a mi persona como "sabio" / "maduro" / "con la cabeza bien puesta" y empiezan a crecer otros como: "intolerante" / "exagerado" / "determinista"... no lo veo negativo ni positivo simplemente me sorprende que casualmente las personas que acuñaban esos términos gozaban de todo mi aval y afecto hasta que hicieron algo que los puso en mi lado no tan bonito y fueron atropellados brutalmente por mi opinión.
El amor no alcanza, definitivamente y todo lo que no me es sano desaparece como el azúcar en el agua, porque tengo ganas de revolver y revolver hasta que mi saldo de positivo.
Se los fui diciendo de a poco, no se quisieron enterar, no me cabe una, no más.
Los problemas los arreglamos de lunes a viernes de 00:00 a 00:00, se hablan una y mil veces y si no se dice nada se calla para siempre porque el que calla otorga y los fines de semana yo salgo.
No dejo de hacer mi vida por nadie ¿y saben porqué? Porque la mujer que me dio a luz me dijo una vez:
"Yo ya viví, acordate siempre de eso, no dejes de hacer tu vida por mí ni en el peor momento porque lo que venga es mío y lo tuyo todavía está adelante, quedate pero no abandones nada por mí, porque yo ya viví."
¿y si no dejo nada por ella voy a dejar algo por alguien mas?
¿Se merece alguien mayor devoción que una madre de su calibre?
Yo le soy devoto a mi vida, mis ideas, mi sueños y mi propio ser, si te huele a egoísmo quedate tranquilo que la nariz te funciona a la perfección.
No te confundas mi atención con tu triunfo porque te vas a quedar solo en el medio del festejo.
No te confundas mi interés con lo que creas ser, lo que veo yo no es lo mismo que ves vos en el espejo.
Pero por sobre todas las cosas no te confundas nunca entre lo que digo y lo que hago, prestale mucha mas atención a mis acciones porque son las que te van a decir lo que mi boca no pretende pronunciar y el que avisa no traiciona, lo diga como lo diga.
Éstas son mis pequeñas verdades, ésto es un poquito de quien digo ser, ésto es un ratito de autobiografía esclarecedora.
No le escribo ésto a nadie y a su vez se los escribo a todos, estoy acá, mientras esté y siempre que quieran voy a hablar, voy a escuchar y de lo que uds. deseen voy a formar parte activa mientras lo deseen.
La única forma de perderme es cerrarse al diálogo, la única forma de que me aleje es si me lo piden expresamente, con palabras o actitudes y la única forma de sacarme de quicio es estándome encima.
Soy un lobo, funciono en manada o sólo, pero la decisión es siempre mía.
Al que le quepa el saco que se lo ponga.
Ante todo paz y sanidad mental y emocional, el resto es humo.
Adieu!
M.C.
martes, 16 de junio de 2015
Libertad, Oportunidad y adiós por ahora.
Quería expresar una idea y no se me ocurría como, escribí casi dos hojas acá y borré todo porque una conversación por wapp con alguien me simplificó la vida.
Hablando acerca de la libertad y las elecciones, los condicionamientos y la filosofía que valida o niega el libre albedrío, me surgió una pregunta tan simple como compleja:
"¿Cuán libre es un perro hambriento de comer en un desierto rodeado de sal y arena?"
Lo que concluyó en una única respuesta donde no importa la fuerza de voluntad que mueva a un espíritu a avanzar hacia donde quiera dirigirse:
"Somos tan libres de elegir como nos los permite el entorno que nos rodea."
Incluso si elegimos una posibilidad inexistente, como "Comer" en un entorno sin comida, por mas libre que haya sido nuestra elección jamás vamos a verla concretada y así como la fábula de la zorra y las uvas o adaptamos nuestras elecciones a nuestra posibilidad de realizarlas resignando imposibles o nos encerramos en un capricho que no podemos cumplir estancandonos en la eternidad o hasta que nuestras posibilidades cambien.
Teniendo ésto mas en claro para poder avanzar en el punto que realmente me interesa, creo que si todos concebimos que nuestras elecciones deben generarse en un marco de coherencia entre nuestras posibilidades y nuestros deseos debemos ser altamente responsables con todo aquello que decidimos llevar a cabo.
Si por ejemplo, deseamos ejercitarnos mas, contemplamos la posibilidad de ir al gimnasio si nos lo permite la billetera, correr en parques o plazas si disponemos de ellos en la cercanía y el tiempo que podemos invertir para mantener una constancia. Para cada deseo se contemplan las posibilidades y se decide en base a eso, el perro en el desierto sin nada que comer por mucho que desee ingerir alimento tiene que aceptar la imposibilidad de hacerlo.
El deseo nace sin conocer límites ni posibilidades, es un deseo, es un querer, nuestra conciencia es quien conoce de límites e imposibilidades porque tiene que encajar en un entorno hostil, que no deja que hagamos todo lo que soñamos realidad, donde existe la competencia, la envidia y mil etcs.
Encajar lo abstracto en lo tangible, es nuestro desafío a la hora de hacer posible lo que deseamos.
Lo que me lleva a una situación muy poco agradable de la cual siento expresa necesidad de escribir para finalmente ponerle el punto a la I y ahorrar muchísima saliva si alguien mas me pregunta los motivos de mis decisiones.
Ser padre es una decisión, ahora, si después de que nació tu hijo/a no encontrás la manera o los huevos suficientes para sobreponerte a cada situación que enfrentes, si todo te supera, si te parece difícil, si no sabés que hacer, lamentablemente por mucha lástima que me des, los platos rotos los paga la criatura.
Tu vida no dejó de ser tuya pero tus acciones pasan a tener consecuencias sobre terceros y es algo que escapa a tu control.
Mi viejo nunca dejó de ser hijo, jamás en sus cuarenta y tantos años de vida pudo hacerse cargo de sus hijos como un padre mientras seguía siendo un mantenido por su madre y malcriado mas allá de su calidad como persona.
Todo lo que hizo por ser tan infantil, tan dañino con su personalidad mitómana y psicópata tuvo consecuencias para conmigo y mis hermanas, ya no se trata solo de él si no de sus hijos y es algo que jamás pudo comprender.
Un suicida que se mata y deja tres hijos a cargo de su madre, por mucho que matarse o no matarse sea una decisión que debe tomar él solo, tiene que contemplar a tres criaturas y no hacerlo habla de un egoísmo y una falta de interés profunda, a mi modo de verlo.
Es esa falta de interés la que está plasmada en todas tus acciones y lamento si no puedo verlo de otra manera.
Desde el día que nació tu hija sentí que no te importaba ella, que lo que te importaba era la relación con su madre y conforme avanzó el tiempo solo vi reforzados mis temores de que efectivamente era así.
Ahora estamos ante la situación que genera el quiebre entre vos y yo, tu palabra contra la suya y tristemente fui a tu casa, te miré a los ojos y después de nueve años de conocerte no te creo...
Pero mas allá de ésta situación específica, mas allá de todo, no creo que seas un padre ejemplar ni mucho menos y no puedo ni me corresponde adjudicarme el derecho de juzgarte como padre ni como persona, no soy quien para decir si sos o no buen padre, si te haces o no cargo de la manera correcta pero sí puedo y me siento en todo mi derecho de tomar mi visión de los hechos para decidir si quiero rodearme de alguien como vos en mi vida o no.
Ya que no te puedo decir o hacer entender lo que me pasa a mí, con mi historia personal cada vez que escucho o me entero de algo acerca de vos y tu hija o de su madre, de los niveles de enfermedad de ambos para con ambos y ella lo que sí puedo hacer es decidir no rodearme mas de ninguno aunque me cueste no verla nunca mas.
Soy mucho mas comprensivo de lo que a vos te parece, pero el viernes me di cuenta del entorno infantil que te rodea, del nivel al que están las personas que te aconsejan, que te consuelan y te escuchan, me di cuenta de a quien preferís escuchar lo que no me sorprende, uno siempre escucha la campana que mas le conviene a la hora de tomar decisiones pero fundamentalmente me dí cuenta de que no cambiaste un ápice en dos años y es algo que supera todo lo que puedo aguantar.
Yo no juzgo tu vida ni pongo la mía en la linea, no te digo "miráme a mí que soy un ejemplo" y en base a eso elegí hacerme caso o no, yo no te pido que actúes como yo ni que me pidas consejos o aceptes los que te doy sin tu pedido, no te pido nada porque siento que es hablarle al vacío.
Frustrado te miré a los ojos y te dije "madurá" pero es mas un deseo que un pedido genuino, fue un pensamiento en voz alta... no quiero ser mas parte de tu vida, me frustra, me altera, me deprime y me exige hacer la vista gorda en cosas que no puedo, que mi historia no lo permite.
Eras como mi hermano menor, son nueve largos años de tenerte al lado en todas, las negras, las blancas y las grises, son nueve años de crecer juntos, de avanzar codo a codo en todo, de entenderte sin que abras la boca y ser comprendido sin decir palabra, de saber con una mirada lo que no dicen mil palabras y decir con los ojos lo que no me da el aliento para expresar... te amo como el mejor amigo que has sido hasta éste momento pero hasta acá llega mi amor, por mucho que lo niegues y me pidas que te crea, por mucho que debería pensar: "es mi amigo, no tengo porqué dudar de él, si dice que no fué no fué..." siento que cruzaste un límite, que te fuiste a un lugar donde no te puedo alcanzar y a pesar de que ese debería ser mi pensamiento lo único que puedo pensar es: "no te creo...te miro a los ojos y no te creo... porque veo lo mismo que vi después de trece años cuando me senté en frente de mi viejo y me contó cualquier historia con tal de justificarse a él... veo una montaña de humo en una cabeza que tiene una confusión tremenda y una bola emocional en el pecho que no lo deja diferenciar lo que piensa de lo que pasa..."
Supongamos que la vida prueba que realmente no pasó, el hecho de que no te crea ¿no te habla de algo? podrás pensar que habla de que soy un amigo de mierda que no te bancó cuando debía, pero yo creo que habla de una pérdida de confianza, de una rotura en nuestro lazo, de una imposibilidad de ser amigos mas allá de lo que hubiera o no pasado acá o en un futuro.
Habla de un año sin hablar... habla de un año en el qué tus respuestas monosilábicas a todas mis preguntas ya no sé si reflejan esa capacidad de comprendernos a pesar de no hablar o una falta de ganas de incluirme en lo que te sucede...
Te alejaste tanto de mí que ya no se que pensar de vos excepto ésto:
No sos un buen padre ante mi mirada, nunca lo fuiste y con todo el dolor que implica ésta frase si llegas a leerla o preguntármelo a la cara no te puedo mentir mas, no puedo mirar para otro lado, no puedo decirte mas, sos joven, tenes todo por delante, podes cambiar si te esforzás y ser un padre ejemplar, un amigo ejemplar y quizás en unos años la vida nos reencuentre y podamos volver a tener algo parecido como amigos, podes cambiar todo tu presente y convertirlo en un pasado anecdótico del que te puedas llegar a reír pero ahora, así, no puedo ni dirigirte la palabra sin sentir que le estoy fallando a mis principios.
Toda la vida supe que tener convicciones me iba a costar mucha gente a lo largo del camino, la imposibilidad de ser parte de la vida de alguien que siento está cometiendo una suerte de abandono para con su hijo me cuesta tu amistad, una lástima pero duermo mas tranquilo con vos afuera de mi vida que adentro.
Nos rodean un montón de amigos en común, va a ser un pijazo pero me cueste lo que me cueste no voy a dar marcha atrás en lo que creo.
No sos el amigo que eras, no sos el padre que siento, podes ser y al mal amigo y al mal padre no quiero darles un lugar en mi vida.
Para los videojuegos y la gilada tengo miles, para lo que tenía con vos estabas vos solo...
Ahora estoy yo solo...
Me hago cargo total y completamente de cada palabra pronunciada y te las quise decir en la cara pero te encerraste en tu cuarto y me dejaste hablando solo, ojalá las leas, ojalá te duelan, ojalá me odies y con un poco de suerte ésto te mueva algo y ojalá sea para el bien de tu hija.
Porque es lo único que me importa, que tenga una familia que la críe para bien, lo mas unida posible por muy separados que estén, no quiero que nadie tenga que enfrentar las cosas que viví yo y que lamentablemente vos también y no voy a ser amigo de mi viejo.
No voy a reír y jugar con alguien que siento, mientras estamos boludeando no se está haciendo cargo de su hija y yo no soy padre, no te puedo decir QUE o COMO hacerlo pero si puedo decir que mientras la otra campana me indique que las cosas están como el orto y tu campana solo tenga para decirme que está todo bien sin mas comentarios, no quiero estar en el medio dudando sin poder confirmar nunca nada y si no tengo derecho a saber está perfecto, no tengo porque tenerlo pero no voy a elegir callar, prefiero irme por la puerta grande mientras tengo la oportunidad.
Hasta acá llegué y ningún amigo mío tiene el deber de informarme todo de su vida pero si por algún motivo me entero de algo y cuando decido confrontarlo no me cierra lo que escucho, estoy en todo mi derecho de decidir mantener o no una amistad con alguien incluso si es en base a una mentira o un error de interpretación, soy dueño de mis decisiones y las tomo conforme lo que creo poder o no aguantar, pero siempre me hago cargo.
No creo tener nada mas para decir y siempre estoy abierto al dialogo pase lo que pase con quien pase...
Adieu!
M.C.
Hablando acerca de la libertad y las elecciones, los condicionamientos y la filosofía que valida o niega el libre albedrío, me surgió una pregunta tan simple como compleja:
"¿Cuán libre es un perro hambriento de comer en un desierto rodeado de sal y arena?"
Lo que concluyó en una única respuesta donde no importa la fuerza de voluntad que mueva a un espíritu a avanzar hacia donde quiera dirigirse:
"Somos tan libres de elegir como nos los permite el entorno que nos rodea."
Incluso si elegimos una posibilidad inexistente, como "Comer" en un entorno sin comida, por mas libre que haya sido nuestra elección jamás vamos a verla concretada y así como la fábula de la zorra y las uvas o adaptamos nuestras elecciones a nuestra posibilidad de realizarlas resignando imposibles o nos encerramos en un capricho que no podemos cumplir estancandonos en la eternidad o hasta que nuestras posibilidades cambien.
Teniendo ésto mas en claro para poder avanzar en el punto que realmente me interesa, creo que si todos concebimos que nuestras elecciones deben generarse en un marco de coherencia entre nuestras posibilidades y nuestros deseos debemos ser altamente responsables con todo aquello que decidimos llevar a cabo.
Si por ejemplo, deseamos ejercitarnos mas, contemplamos la posibilidad de ir al gimnasio si nos lo permite la billetera, correr en parques o plazas si disponemos de ellos en la cercanía y el tiempo que podemos invertir para mantener una constancia. Para cada deseo se contemplan las posibilidades y se decide en base a eso, el perro en el desierto sin nada que comer por mucho que desee ingerir alimento tiene que aceptar la imposibilidad de hacerlo.
El deseo nace sin conocer límites ni posibilidades, es un deseo, es un querer, nuestra conciencia es quien conoce de límites e imposibilidades porque tiene que encajar en un entorno hostil, que no deja que hagamos todo lo que soñamos realidad, donde existe la competencia, la envidia y mil etcs.
Encajar lo abstracto en lo tangible, es nuestro desafío a la hora de hacer posible lo que deseamos.
Lo que me lleva a una situación muy poco agradable de la cual siento expresa necesidad de escribir para finalmente ponerle el punto a la I y ahorrar muchísima saliva si alguien mas me pregunta los motivos de mis decisiones.
Ser padre es una decisión, ahora, si después de que nació tu hijo/a no encontrás la manera o los huevos suficientes para sobreponerte a cada situación que enfrentes, si todo te supera, si te parece difícil, si no sabés que hacer, lamentablemente por mucha lástima que me des, los platos rotos los paga la criatura.
Tu vida no dejó de ser tuya pero tus acciones pasan a tener consecuencias sobre terceros y es algo que escapa a tu control.
Mi viejo nunca dejó de ser hijo, jamás en sus cuarenta y tantos años de vida pudo hacerse cargo de sus hijos como un padre mientras seguía siendo un mantenido por su madre y malcriado mas allá de su calidad como persona.
Todo lo que hizo por ser tan infantil, tan dañino con su personalidad mitómana y psicópata tuvo consecuencias para conmigo y mis hermanas, ya no se trata solo de él si no de sus hijos y es algo que jamás pudo comprender.
Un suicida que se mata y deja tres hijos a cargo de su madre, por mucho que matarse o no matarse sea una decisión que debe tomar él solo, tiene que contemplar a tres criaturas y no hacerlo habla de un egoísmo y una falta de interés profunda, a mi modo de verlo.
Es esa falta de interés la que está plasmada en todas tus acciones y lamento si no puedo verlo de otra manera.
Desde el día que nació tu hija sentí que no te importaba ella, que lo que te importaba era la relación con su madre y conforme avanzó el tiempo solo vi reforzados mis temores de que efectivamente era así.
Ahora estamos ante la situación que genera el quiebre entre vos y yo, tu palabra contra la suya y tristemente fui a tu casa, te miré a los ojos y después de nueve años de conocerte no te creo...
Pero mas allá de ésta situación específica, mas allá de todo, no creo que seas un padre ejemplar ni mucho menos y no puedo ni me corresponde adjudicarme el derecho de juzgarte como padre ni como persona, no soy quien para decir si sos o no buen padre, si te haces o no cargo de la manera correcta pero sí puedo y me siento en todo mi derecho de tomar mi visión de los hechos para decidir si quiero rodearme de alguien como vos en mi vida o no.
Ya que no te puedo decir o hacer entender lo que me pasa a mí, con mi historia personal cada vez que escucho o me entero de algo acerca de vos y tu hija o de su madre, de los niveles de enfermedad de ambos para con ambos y ella lo que sí puedo hacer es decidir no rodearme mas de ninguno aunque me cueste no verla nunca mas.
Soy mucho mas comprensivo de lo que a vos te parece, pero el viernes me di cuenta del entorno infantil que te rodea, del nivel al que están las personas que te aconsejan, que te consuelan y te escuchan, me di cuenta de a quien preferís escuchar lo que no me sorprende, uno siempre escucha la campana que mas le conviene a la hora de tomar decisiones pero fundamentalmente me dí cuenta de que no cambiaste un ápice en dos años y es algo que supera todo lo que puedo aguantar.
Yo no juzgo tu vida ni pongo la mía en la linea, no te digo "miráme a mí que soy un ejemplo" y en base a eso elegí hacerme caso o no, yo no te pido que actúes como yo ni que me pidas consejos o aceptes los que te doy sin tu pedido, no te pido nada porque siento que es hablarle al vacío.
Frustrado te miré a los ojos y te dije "madurá" pero es mas un deseo que un pedido genuino, fue un pensamiento en voz alta... no quiero ser mas parte de tu vida, me frustra, me altera, me deprime y me exige hacer la vista gorda en cosas que no puedo, que mi historia no lo permite.
Eras como mi hermano menor, son nueve largos años de tenerte al lado en todas, las negras, las blancas y las grises, son nueve años de crecer juntos, de avanzar codo a codo en todo, de entenderte sin que abras la boca y ser comprendido sin decir palabra, de saber con una mirada lo que no dicen mil palabras y decir con los ojos lo que no me da el aliento para expresar... te amo como el mejor amigo que has sido hasta éste momento pero hasta acá llega mi amor, por mucho que lo niegues y me pidas que te crea, por mucho que debería pensar: "es mi amigo, no tengo porqué dudar de él, si dice que no fué no fué..." siento que cruzaste un límite, que te fuiste a un lugar donde no te puedo alcanzar y a pesar de que ese debería ser mi pensamiento lo único que puedo pensar es: "no te creo...te miro a los ojos y no te creo... porque veo lo mismo que vi después de trece años cuando me senté en frente de mi viejo y me contó cualquier historia con tal de justificarse a él... veo una montaña de humo en una cabeza que tiene una confusión tremenda y una bola emocional en el pecho que no lo deja diferenciar lo que piensa de lo que pasa..."
Supongamos que la vida prueba que realmente no pasó, el hecho de que no te crea ¿no te habla de algo? podrás pensar que habla de que soy un amigo de mierda que no te bancó cuando debía, pero yo creo que habla de una pérdida de confianza, de una rotura en nuestro lazo, de una imposibilidad de ser amigos mas allá de lo que hubiera o no pasado acá o en un futuro.
Habla de un año sin hablar... habla de un año en el qué tus respuestas monosilábicas a todas mis preguntas ya no sé si reflejan esa capacidad de comprendernos a pesar de no hablar o una falta de ganas de incluirme en lo que te sucede...
Te alejaste tanto de mí que ya no se que pensar de vos excepto ésto:
No sos un buen padre ante mi mirada, nunca lo fuiste y con todo el dolor que implica ésta frase si llegas a leerla o preguntármelo a la cara no te puedo mentir mas, no puedo mirar para otro lado, no puedo decirte mas, sos joven, tenes todo por delante, podes cambiar si te esforzás y ser un padre ejemplar, un amigo ejemplar y quizás en unos años la vida nos reencuentre y podamos volver a tener algo parecido como amigos, podes cambiar todo tu presente y convertirlo en un pasado anecdótico del que te puedas llegar a reír pero ahora, así, no puedo ni dirigirte la palabra sin sentir que le estoy fallando a mis principios.
Toda la vida supe que tener convicciones me iba a costar mucha gente a lo largo del camino, la imposibilidad de ser parte de la vida de alguien que siento está cometiendo una suerte de abandono para con su hijo me cuesta tu amistad, una lástima pero duermo mas tranquilo con vos afuera de mi vida que adentro.
Nos rodean un montón de amigos en común, va a ser un pijazo pero me cueste lo que me cueste no voy a dar marcha atrás en lo que creo.
No sos el amigo que eras, no sos el padre que siento, podes ser y al mal amigo y al mal padre no quiero darles un lugar en mi vida.
Para los videojuegos y la gilada tengo miles, para lo que tenía con vos estabas vos solo...
Ahora estoy yo solo...
Me hago cargo total y completamente de cada palabra pronunciada y te las quise decir en la cara pero te encerraste en tu cuarto y me dejaste hablando solo, ojalá las leas, ojalá te duelan, ojalá me odies y con un poco de suerte ésto te mueva algo y ojalá sea para el bien de tu hija.
Porque es lo único que me importa, que tenga una familia que la críe para bien, lo mas unida posible por muy separados que estén, no quiero que nadie tenga que enfrentar las cosas que viví yo y que lamentablemente vos también y no voy a ser amigo de mi viejo.
No voy a reír y jugar con alguien que siento, mientras estamos boludeando no se está haciendo cargo de su hija y yo no soy padre, no te puedo decir QUE o COMO hacerlo pero si puedo decir que mientras la otra campana me indique que las cosas están como el orto y tu campana solo tenga para decirme que está todo bien sin mas comentarios, no quiero estar en el medio dudando sin poder confirmar nunca nada y si no tengo derecho a saber está perfecto, no tengo porque tenerlo pero no voy a elegir callar, prefiero irme por la puerta grande mientras tengo la oportunidad.
Hasta acá llegué y ningún amigo mío tiene el deber de informarme todo de su vida pero si por algún motivo me entero de algo y cuando decido confrontarlo no me cierra lo que escucho, estoy en todo mi derecho de decidir mantener o no una amistad con alguien incluso si es en base a una mentira o un error de interpretación, soy dueño de mis decisiones y las tomo conforme lo que creo poder o no aguantar, pero siempre me hago cargo.
No creo tener nada mas para decir y siempre estoy abierto al dialogo pase lo que pase con quien pase...
Adieu!
M.C.
martes, 9 de junio de 2015
Resoluciones y esas cosas
Cuesta muchísimo hacer un balance de las cosas que uno piensa, siente, dice, escribe y transmite y poder hacer un parate reconociendo donde se está equivocando o cual es el mejor enfoque para evitar estancarse por completo y avanzar.
Requiere de mucho coraje reconocer que la forma en que uno se venía manejando es contraproducente y poder decir: "Tengo que cambiar y hacerme cargo de todo lo que hice hasta ahora y poder sintetizarlo en una nueva manera de enfrentar la vida."
No creo en los equívocos, no creo en correcto o equivocado, mal o bien ya lo dije millones de veces, creo en las cosas como son, convenientes o no.
Tengo que sincerarme y aclarar que después de mucho pensar, mi forma de vida está siendo bastante inconveniente, tengo que cambiar.
Tuve un semi-bajón que me hizo notar esa costumbre de tirar las cosas abajo en mi cabeza para entrar en la rueda neurótica de excusas para no hacer, pude recordar las palabras de mi psicólogo y sumarle muchos extras de otras maravillosas personas que me empujan siempre para salir de cada pozo que me hace tropezar.
"Te ganaste la lotería" / "Se murió tu perro" son dos frases que no cambiarían nada en la realidad si fueran mentira, pero te cambiarían todo el estado mental poniéndote feliz o triste, emocionado o deprimido, ese efecto es el que sucede en mi mente cada vez que repienso algunas cosas.
Me la subo de mas pensando cosas positivas y creo que TODO está excelente sintiendo que nada me falta ni nada puede fallar o me la bajo demasiado y creo que nada tiene solución y el mundo se acaba de golpe, esos extremos mentales me obligan a dejar de ver las cosas por lo que son y concentrarme en tratar de resolver un estado auto-generado que no afecta para nada a lo que está pasando.
Paso mas tiempo resolviendo lo que siento en base a lo que pienso que pasa que lo que realmente pasa.
Esa paja mental es la culpable de mi constante procrastinar y dejar para después o para nunca las cosas que podría hacer hoy.
Volví a pensar en una cosa que creía resuelta, en mi viejo, no quiere decir que no tenga resuelto la gran mayoría de todo lo que conlleva su ausencia en mi vida, pero volví a un pensamiento: "Querías ser alguien para él.", quería ser alguien pero la realidad es que cuando me reconoció como persona, cuando levantó el teléfono para hablar con su mujer y decirle que estaba frente a un ser humano maduro y completo, mientras nos tomábamos un café en una estación de servicio por seis largas horas, a pesar de que me morí de orgullo por un instante finalmente deduje que ser reconocido por un ente con tan poca moral, con tantas bajezas y por sobretodo tanta mierda en el placard, no era nada copado.
Volví a pensar que la gente te ve a través de sus ojos con sus limitaciones y nunca vas a ser mas de lo que pueden concebir de vos, algo que siempre va a distar un montón de lo que vos ves de vos mismo.
Pensé en todos esos pacientes de la guardia que me dicen que soy un amor, super dulce, re paciente y amable y en todos aquellos que dicen que soy un hijo de puta que busca cualquier excusa para rebotarlos porque me cago en todos y hago lo que quiero porque soy un pendejo de mierda.
Pensé en todas esas mujeres que me abrazaron en la mayor intimidad para decirme que me amaban y en todas aquellas que me insultaron entre lágrimas para decirme que jamás les vuelva a hablar.
Pensé en todos esos amigos que llorando en navidades me dijeron que por mí se irían hasta el infierno ida y vuelta y en todos aquellos que desilusionados me amenazaron de muerte si volvían a verme.
Pensé mucho.
Hasta que no pude pensar mas.
Me abracé a una botella de cerveza en la puerta de un bar, hablando con un indigente mientras repetía una y otra vez. "¿Qué carajo estoy haciendo con mi vida?" meditando en toda mi visión fatalista del universo y cómo cuando me llegue la hora me voy a arrepentir de no haber aprovechado la posibilidad de hacer a mi antojo mi voluntad.
Pensé que si me doy por muerto debería vivir como tal, importándome poco y nada todo y haciendo lo que quiero por placer.
Pensé que debería vivir al máximo si algún día no voy a poder vivir de ninguna manera.
Me morí y resucité.
Entonces me miré en el espejo, abrí los ojos y me acordé. Me acordé de que tengo una espalda enorme, me acordé de que tengo un tatuaje que dice "Memento Mori" para recordarme que la vida es finita y la muerte acecha en cada rincón, me acordé que en pocos meses voy a ser tío y a pesar de la distancia me emociono cada vez que veo una foto o un video de mi hermana con panza, me acordé de las hijas de mis mejores amigos y de todos los días de lluvia cuando salía a caminar, me acordé de todas esas cosas lindas donde no importaba el futuro ni el pasado mas allá del momento que se estaba viviendo.
Me acordé lo que significa estar vivo.
Uno siempre vuelve a sí mismo, pase lo que pase y a pesar de todos mis miedos y mis dudas existenciales, a pesar de mis vacíos y todas esas cosas que necesito expresar, no dejo de ser yo en ningún momento y es éste ego el que siempre me llevó adelante.
Esos miedos van a seguir ahí, esas dudas también y no necesito sacármelas de encima, necesito vivir con ellas en la misma habitación sin que me impidan disfrutar de las cosas.
Porque a pesar de su presencia constante nunca dejé de sonreír.
La vida es una mierda, no es color de rosa pero no por eso no puedo disfrutar.
Quizás, para alguien como yo que no puede dejar de vivir en los extremos, el mejor extremo sea sonreír deprimido y llorar extasiado, como para nivelar la balanza un poco.
No lo sé, tampoco puedo pensarlo demasiado, porque de eso se trata, de no pensar mas allá de lo que está pasando.
Mantener el foco en el acto y no en el público.
Me acordé que mi psicólogo me dijo que siempre que me encierro en mi mismo pierdo la posibilidad de encontrar las soluciones, cuando entro en mí no puedo salir y siempre que salgo encuentro las respuestas porque estar afuera ya es una solución de por sí.
Para salir hay que salir...
Adentro tenemos puertas, afuera están las llaves, ya lo dije también hace mucho en éste mismo medio.
El que se encierra en sí mismo es un manojo de llaves sin puertas que abrir.
¿Será por eso que no puedo dejar de pensar en vos? ¿Lástima quizás? De que seas tan chica y no puedas ver todavía que tu encierro es una constante repetición del mismo error que no te lleva a ningún lado, te relames las heridas sola, una y otra vez excusándote en imposibles que no te dejan ver que sos tu propia cárcel y carcelera.
Todos tienen sus tiempos para madurar, no se puede forzar a nadie aunque le diga los mismo eternamente hasta que no lo pueden ver no lo ven pero creo que en tu caso ya lo viste, te faltan los ovarios suficientes para tomar una decisión de forma permanente y si no... hacete cargo de que sos la culpable de tu sufrimiento, pero no engañes al resto, no les hagas creer que querés cambiar pero no podes, se fiel a vos misma y admitílo, no hay nada de malo en ser cobarde, pero mentirosa definitivamente no es una virtud.
Algún día ojalá te pase como a mí me ha pasado tantas veces, te canses de tu estado actual y te obligues a tocar fondo para salir del pozo de una vez por todas, un paso a la vez.
Se me agota el cerebro de ideas y creo que dije precisamente lo que pensé durante toda la semana desde el último texto cargado de bajón, confusión y muchas ganas de explotar.
Estabilidad, requiere mucho coraje contradecirse a uno mismo y admitir que lo que antes sentía encajaba perfectamente en ESE momento pero ahora es necesario modificar tanto la cabeza como la performance para seguir adelante.
No estamos leyendo.
o no.
Adieu!!
M.C.
Requiere de mucho coraje reconocer que la forma en que uno se venía manejando es contraproducente y poder decir: "Tengo que cambiar y hacerme cargo de todo lo que hice hasta ahora y poder sintetizarlo en una nueva manera de enfrentar la vida."
No creo en los equívocos, no creo en correcto o equivocado, mal o bien ya lo dije millones de veces, creo en las cosas como son, convenientes o no.
Tengo que sincerarme y aclarar que después de mucho pensar, mi forma de vida está siendo bastante inconveniente, tengo que cambiar.
Tuve un semi-bajón que me hizo notar esa costumbre de tirar las cosas abajo en mi cabeza para entrar en la rueda neurótica de excusas para no hacer, pude recordar las palabras de mi psicólogo y sumarle muchos extras de otras maravillosas personas que me empujan siempre para salir de cada pozo que me hace tropezar.
"Te ganaste la lotería" / "Se murió tu perro" son dos frases que no cambiarían nada en la realidad si fueran mentira, pero te cambiarían todo el estado mental poniéndote feliz o triste, emocionado o deprimido, ese efecto es el que sucede en mi mente cada vez que repienso algunas cosas.
Me la subo de mas pensando cosas positivas y creo que TODO está excelente sintiendo que nada me falta ni nada puede fallar o me la bajo demasiado y creo que nada tiene solución y el mundo se acaba de golpe, esos extremos mentales me obligan a dejar de ver las cosas por lo que son y concentrarme en tratar de resolver un estado auto-generado que no afecta para nada a lo que está pasando.
Paso mas tiempo resolviendo lo que siento en base a lo que pienso que pasa que lo que realmente pasa.
Esa paja mental es la culpable de mi constante procrastinar y dejar para después o para nunca las cosas que podría hacer hoy.
Volví a pensar en una cosa que creía resuelta, en mi viejo, no quiere decir que no tenga resuelto la gran mayoría de todo lo que conlleva su ausencia en mi vida, pero volví a un pensamiento: "Querías ser alguien para él.", quería ser alguien pero la realidad es que cuando me reconoció como persona, cuando levantó el teléfono para hablar con su mujer y decirle que estaba frente a un ser humano maduro y completo, mientras nos tomábamos un café en una estación de servicio por seis largas horas, a pesar de que me morí de orgullo por un instante finalmente deduje que ser reconocido por un ente con tan poca moral, con tantas bajezas y por sobretodo tanta mierda en el placard, no era nada copado.
Volví a pensar que la gente te ve a través de sus ojos con sus limitaciones y nunca vas a ser mas de lo que pueden concebir de vos, algo que siempre va a distar un montón de lo que vos ves de vos mismo.
Pensé en todos esos pacientes de la guardia que me dicen que soy un amor, super dulce, re paciente y amable y en todos aquellos que dicen que soy un hijo de puta que busca cualquier excusa para rebotarlos porque me cago en todos y hago lo que quiero porque soy un pendejo de mierda.
Pensé en todas esas mujeres que me abrazaron en la mayor intimidad para decirme que me amaban y en todas aquellas que me insultaron entre lágrimas para decirme que jamás les vuelva a hablar.
Pensé en todos esos amigos que llorando en navidades me dijeron que por mí se irían hasta el infierno ida y vuelta y en todos aquellos que desilusionados me amenazaron de muerte si volvían a verme.
Pensé mucho.
Hasta que no pude pensar mas.
Me abracé a una botella de cerveza en la puerta de un bar, hablando con un indigente mientras repetía una y otra vez. "¿Qué carajo estoy haciendo con mi vida?" meditando en toda mi visión fatalista del universo y cómo cuando me llegue la hora me voy a arrepentir de no haber aprovechado la posibilidad de hacer a mi antojo mi voluntad.
Pensé que si me doy por muerto debería vivir como tal, importándome poco y nada todo y haciendo lo que quiero por placer.
Pensé que debería vivir al máximo si algún día no voy a poder vivir de ninguna manera.
Me morí y resucité.
Entonces me miré en el espejo, abrí los ojos y me acordé. Me acordé de que tengo una espalda enorme, me acordé de que tengo un tatuaje que dice "Memento Mori" para recordarme que la vida es finita y la muerte acecha en cada rincón, me acordé que en pocos meses voy a ser tío y a pesar de la distancia me emociono cada vez que veo una foto o un video de mi hermana con panza, me acordé de las hijas de mis mejores amigos y de todos los días de lluvia cuando salía a caminar, me acordé de todas esas cosas lindas donde no importaba el futuro ni el pasado mas allá del momento que se estaba viviendo.
Me acordé lo que significa estar vivo.
Uno siempre vuelve a sí mismo, pase lo que pase y a pesar de todos mis miedos y mis dudas existenciales, a pesar de mis vacíos y todas esas cosas que necesito expresar, no dejo de ser yo en ningún momento y es éste ego el que siempre me llevó adelante.
Esos miedos van a seguir ahí, esas dudas también y no necesito sacármelas de encima, necesito vivir con ellas en la misma habitación sin que me impidan disfrutar de las cosas.
Porque a pesar de su presencia constante nunca dejé de sonreír.
La vida es una mierda, no es color de rosa pero no por eso no puedo disfrutar.
Quizás, para alguien como yo que no puede dejar de vivir en los extremos, el mejor extremo sea sonreír deprimido y llorar extasiado, como para nivelar la balanza un poco.
No lo sé, tampoco puedo pensarlo demasiado, porque de eso se trata, de no pensar mas allá de lo que está pasando.
Mantener el foco en el acto y no en el público.
Me acordé que mi psicólogo me dijo que siempre que me encierro en mi mismo pierdo la posibilidad de encontrar las soluciones, cuando entro en mí no puedo salir y siempre que salgo encuentro las respuestas porque estar afuera ya es una solución de por sí.
Para salir hay que salir...
Adentro tenemos puertas, afuera están las llaves, ya lo dije también hace mucho en éste mismo medio.
El que se encierra en sí mismo es un manojo de llaves sin puertas que abrir.
¿Será por eso que no puedo dejar de pensar en vos? ¿Lástima quizás? De que seas tan chica y no puedas ver todavía que tu encierro es una constante repetición del mismo error que no te lleva a ningún lado, te relames las heridas sola, una y otra vez excusándote en imposibles que no te dejan ver que sos tu propia cárcel y carcelera.
Todos tienen sus tiempos para madurar, no se puede forzar a nadie aunque le diga los mismo eternamente hasta que no lo pueden ver no lo ven pero creo que en tu caso ya lo viste, te faltan los ovarios suficientes para tomar una decisión de forma permanente y si no... hacete cargo de que sos la culpable de tu sufrimiento, pero no engañes al resto, no les hagas creer que querés cambiar pero no podes, se fiel a vos misma y admitílo, no hay nada de malo en ser cobarde, pero mentirosa definitivamente no es una virtud.
Algún día ojalá te pase como a mí me ha pasado tantas veces, te canses de tu estado actual y te obligues a tocar fondo para salir del pozo de una vez por todas, un paso a la vez.
Se me agota el cerebro de ideas y creo que dije precisamente lo que pensé durante toda la semana desde el último texto cargado de bajón, confusión y muchas ganas de explotar.
Estabilidad, requiere mucho coraje contradecirse a uno mismo y admitir que lo que antes sentía encajaba perfectamente en ESE momento pero ahora es necesario modificar tanto la cabeza como la performance para seguir adelante.
No estamos leyendo.
o no.
Adieu!!
M.C.
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