miércoles, 24 de junio de 2015

Vínculos sanos y autobiografía de un lobo

"Los vínculos sanos son los que te hacen bien, los que te salvan la vida."
Esa fue la conclusión en una charla con mi vieja hace un par de días mientras veníamos meditando nuestra historia familiar, la mía y la suya que a pesar de estar íntima y claramente ligadas porque es la mujer que me dio vida, es diferente a su manera.
Hoy con casi 24 años (en 2 semanas) ella y yo elegimos estar en contacto con diferentes personas de la familia y respecto de mi familia paterna, las 5 personas que conocí siendo las únicas presentes en buenos aires con ninguno.
Pero como fui criado para entender que la familia trasciende la sangre, la charla giró en torno a las amistades y parejas también. Hablábamos de los recientes cambios en mi vida, amigos que decidí dejar de ver y otros con los que retomé contacto, alguna que otra mujer con la que me relaciono o me relacioné en éste último tiempo y las relaciones laborales también porque no.
Entendí con el tiempo que el amor no alcanza para todo, por mucho afecto que se le tenga a una persona si la relación no es sana, sea cual sea su naturaleza, termina desgastando y produciendo mas malestar que placer.
Renegar eternamente con alguien por cariño es como lastimarse a propósito y decir que no nos duele. Se le puede mentir al mundo pero no al espejo...
Vengo pensando que voy a cumplir veinticuatro años en dos semanas y a pesar de no tener muchas cosas resueltas en la vida, emocionalmente tengo mucho MUCHÍSIMO resuelto, sé como amar, a mi manera, sé como demostrar afecto y aceptar el ajeno, me relaciono de la manera mas positiva posible con la humanidad porque sé lo que siento y lo que deseo del mundo que me rodea.
Voy a ser tío por parte de dos seres increíbles que son mi hermana mayor y su pareja y a pesar de que nos separa una distancia enorme (1800 km) sé que voy a ser un tío ejemplar brindando todo mi afecto a esa criatura viva como viva, crezca como crezca, haga lo que haga, sea quien decida ser, mi amor incondicional para con ella, siempre.

Desafortunadamente cuando uno piensa algo, el opuesto entra en contraste inmediatamente y no puedo evitar pensar en el resto.
Lo que no puedo es pensar en el resto que desconozco, sinceramente lo que haga la humanidad me tiene sin cuidado, poco me afecta si son o no sanos con sus vínculos o si tienen o no en claro lo que desean para sus vidas, me preocupa el resto que me rodea!
Tantos amigos, tantos familiares, tantas personas con las que interactuo a diario y por las cuales soy juzgado (lo que tampoco me afecta demasiado) y catalogado de A o B o Z sin siquiera preguntar mi razonamiento o descartándolo de toque porque no les cuadra a su manera de interpretar la realidad.
Una vez me dijeron: "Cuando uno toma una decisión seguro de la misma puede hacer oídos sordos a las opiniones ajenas, lo que no podemos dejar de escuchar es a los que hablan convencidos de que es un error porque nos hacen replantearnos si deberíamos o no rodearnos de ellos, el que necesita comprenderte difícilmente pueda bancarte."
No es necesario entender los motivos por los cuales actuamos para que nuestras acciones sean respetadas o condenadas.
Se aprueba o se condena lo que hace el resto en base a un criterio personal sin ninguna necesidad de comprender el motivo.
MATAR ES MATAR, si se condena el asesinato, no debería ser aceptado ni por deporte ni por defensa propia.
Si hay que encontrar una "excusa" para aceptar lo que hace el otro es porque realmente no se lo acepta.
Bajo éste criterio me encontré mil veces justificando cosas inaceptables para mí en amigos o conocidos porque "bueno, es chico." "bueno, no entiende." "bueno, ya va a caer." bueno las pelotas, si no lo banco no lo banco y no tengo porque justificarme a mí ni al resto.

Conforme avanza mi vida, disminuyen los términos que antes rodeaban a mi persona como "sabio" / "maduro" / "con la cabeza bien puesta" y empiezan a crecer otros como: "intolerante" / "exagerado" / "determinista"... no lo veo negativo ni positivo simplemente me sorprende que casualmente las personas que acuñaban esos términos gozaban de todo mi aval y afecto hasta que hicieron algo que los puso en mi lado no tan bonito y fueron atropellados brutalmente por mi opinión.
El amor no alcanza, definitivamente y todo lo que no me es sano desaparece como el azúcar en el agua, porque tengo ganas de revolver y revolver hasta que mi saldo de positivo.
Se los fui diciendo de a poco, no se quisieron enterar, no me cabe una, no más.
Los problemas los arreglamos de lunes a viernes de 00:00 a 00:00, se hablan una y mil veces y si no se dice nada se calla para siempre porque el que calla otorga y los fines de semana yo salgo.
No dejo de hacer mi vida por nadie ¿y saben porqué? Porque la mujer que me dio a luz me dijo una vez:
"Yo ya viví, acordate siempre de eso, no dejes de hacer tu vida por mí ni en el peor momento porque lo que venga es mío y lo tuyo todavía está adelante, quedate pero no abandones nada por mí, porque yo ya viví."
¿y si no dejo nada por ella voy a dejar algo por alguien mas?
¿Se merece alguien mayor devoción que una madre de su calibre?
Yo le soy devoto a mi vida, mis ideas, mi sueños y mi propio ser, si te huele a egoísmo quedate tranquilo que la nariz te funciona a la perfección.
No te confundas mi atención con tu triunfo porque te vas a quedar solo en el medio del festejo.
No te confundas mi interés con lo que creas ser, lo que veo yo no es lo mismo que ves vos en el espejo.
Pero por sobre todas las cosas no te confundas nunca entre lo que digo y lo que hago, prestale mucha mas atención a mis acciones porque son las que te van a decir lo que mi boca no pretende pronunciar y el que avisa no traiciona, lo diga como lo diga.
Éstas son mis pequeñas verdades, ésto es un poquito de quien digo ser, ésto es un ratito de autobiografía esclarecedora.
No le escribo ésto a nadie y a su vez se los escribo a todos, estoy acá, mientras esté y siempre que quieran voy a hablar, voy a escuchar y de lo que uds. deseen voy a formar parte activa mientras lo deseen.
La única forma de perderme es cerrarse al diálogo, la única forma de que me aleje es si me lo piden expresamente, con palabras o actitudes y la única forma de sacarme de quicio es estándome encima.
Soy un lobo, funciono en manada o sólo, pero la decisión es siempre mía.
Al que le quepa el saco que se lo ponga.
Ante todo paz y sanidad mental y emocional, el resto es humo.



Adieu!



M.C.

martes, 16 de junio de 2015

Libertad, Oportunidad y adiós por ahora.

Quería expresar una idea y no se me ocurría como, escribí casi dos hojas acá y borré todo porque una conversación por wapp con alguien me simplificó la vida.
Hablando acerca de la libertad y las elecciones, los condicionamientos y la filosofía que valida o niega el libre albedrío, me surgió una pregunta tan simple como compleja:
"¿Cuán libre es un perro hambriento de comer en un desierto rodeado de sal y arena?"
Lo que concluyó en una única respuesta donde no importa la fuerza de voluntad que mueva a un espíritu a avanzar hacia donde quiera dirigirse:

"Somos tan libres de elegir como nos los permite el entorno que nos rodea."
Incluso si elegimos una posibilidad inexistente, como "Comer" en un entorno sin comida, por mas libre que haya sido nuestra elección jamás vamos a verla concretada y así como la fábula de la zorra y las uvas o adaptamos nuestras elecciones a nuestra posibilidad de realizarlas resignando imposibles o nos encerramos en un capricho que no podemos cumplir estancandonos en la eternidad o hasta que nuestras posibilidades cambien.
Teniendo ésto mas en claro para poder avanzar en el punto que realmente me interesa, creo que si todos concebimos que nuestras elecciones deben generarse en un marco de coherencia entre nuestras posibilidades y nuestros deseos debemos ser altamente responsables con todo aquello que decidimos llevar a cabo.
Si por ejemplo, deseamos ejercitarnos mas, contemplamos la posibilidad de ir al gimnasio si nos lo permite la billetera, correr en parques o plazas si disponemos de ellos en la cercanía y el tiempo que podemos invertir para mantener una constancia. Para cada deseo se contemplan las posibilidades y se decide en base a eso, el perro en el desierto sin nada que comer por mucho que desee ingerir alimento tiene que aceptar la imposibilidad de hacerlo.
El deseo nace sin conocer límites ni posibilidades, es un deseo, es un querer, nuestra conciencia es quien conoce de límites e imposibilidades porque tiene que encajar en un entorno hostil, que no deja que hagamos todo lo que soñamos realidad, donde existe la competencia, la envidia y mil etcs.
Encajar lo abstracto en lo tangible, es nuestro desafío a la hora de hacer posible lo que deseamos.

Lo que me lleva a una situación muy poco agradable de la cual siento expresa necesidad de escribir para finalmente ponerle el punto a la I y ahorrar muchísima saliva si alguien mas me pregunta los motivos de mis decisiones.
Ser padre es una decisión, ahora, si después de que nació tu hijo/a no encontrás la manera o los huevos suficientes para sobreponerte a cada situación que enfrentes, si todo te supera, si te parece difícil, si no sabés que hacer, lamentablemente por mucha lástima que me des, los platos rotos los paga la criatura.
Tu vida no dejó de ser tuya pero tus acciones pasan a tener consecuencias sobre terceros y es algo que escapa a tu control.
Mi viejo nunca dejó de ser hijo, jamás en sus cuarenta y tantos años de vida pudo hacerse cargo de sus hijos como un padre mientras seguía siendo un mantenido por su madre y malcriado mas allá de su calidad como persona.
Todo lo que hizo por ser tan infantil, tan dañino con su personalidad mitómana y psicópata tuvo consecuencias para conmigo y mis hermanas, ya no se trata solo de él si no de sus hijos y es algo que jamás pudo comprender.
Un suicida que se mata y deja tres hijos a cargo de su madre, por mucho que matarse o no matarse sea una decisión que debe tomar él solo, tiene que contemplar a tres criaturas y no hacerlo habla de un egoísmo y una falta de interés profunda, a mi modo de verlo.
Es esa falta de interés la que está plasmada en todas tus acciones y lamento si no puedo verlo de otra manera.
Desde el día que nació tu hija sentí que no te importaba ella, que lo que te importaba era la relación con su madre y conforme avanzó el tiempo solo vi reforzados mis temores de que efectivamente era así.
Ahora estamos ante la situación que genera el quiebre entre vos y yo, tu palabra contra la suya y tristemente fui a tu casa, te miré a los ojos y después de nueve años de conocerte no te creo...
Pero mas allá de ésta situación específica, mas allá de todo, no creo que seas un padre ejemplar ni mucho menos y no puedo ni me corresponde adjudicarme el derecho de juzgarte como padre ni como persona, no soy quien para decir si sos o no buen padre, si te haces o no cargo de la manera correcta pero sí puedo y me siento en todo mi derecho de tomar mi visión de los hechos para decidir si quiero rodearme de alguien como vos en mi vida o no.
Ya que no te puedo decir o hacer entender lo que me pasa a mí, con mi historia personal cada vez que escucho o me entero de algo acerca de vos y tu hija o de su madre, de los niveles de enfermedad de ambos para con ambos y ella lo que sí puedo hacer es decidir no rodearme mas de ninguno aunque me cueste no verla nunca mas.
Soy mucho mas comprensivo de lo que a vos te parece, pero el viernes me di cuenta del entorno infantil que te rodea, del nivel al que están las personas que te aconsejan, que te consuelan y te escuchan, me di cuenta de a quien preferís escuchar lo que no me sorprende, uno siempre escucha la campana que mas le conviene a la hora de tomar decisiones pero fundamentalmente me dí cuenta de que no cambiaste un ápice en dos años y es algo que supera todo lo que puedo aguantar.
Yo no juzgo tu vida ni pongo la mía en la linea, no te digo "miráme a mí que soy un ejemplo" y en base a eso elegí hacerme caso o no, yo no te pido que actúes como yo ni que me pidas consejos o aceptes los que te doy sin tu pedido, no te pido nada porque siento que es hablarle al vacío.
Frustrado te miré a los ojos y te dije "madurá" pero es mas un deseo que un pedido genuino, fue un pensamiento en voz alta... no quiero ser mas parte de tu vida, me frustra, me altera, me deprime y me exige hacer la vista gorda en cosas que no puedo, que mi historia no lo permite.
Eras como mi hermano menor, son nueve largos años de tenerte al lado en todas, las negras, las blancas y las grises, son nueve años de crecer juntos, de avanzar codo a codo en todo, de entenderte sin que abras la boca y ser comprendido sin decir palabra, de saber con una mirada lo que no dicen mil palabras y decir con los ojos lo que no me da el aliento para expresar... te amo como el mejor amigo que has sido hasta éste momento pero hasta acá llega mi amor, por mucho que lo niegues y me pidas que te crea, por mucho que debería pensar: "es mi amigo, no tengo porqué dudar de él, si dice que no fué no fué..." siento que cruzaste un límite, que te fuiste a un lugar donde no te puedo alcanzar y a pesar de que ese debería ser mi pensamiento lo único que puedo pensar es: "no te creo...te miro a los ojos y no te creo... porque veo lo mismo que vi después de trece años cuando me senté en frente de mi viejo y me contó cualquier historia con tal de justificarse a él... veo una montaña de humo en una cabeza que tiene una confusión tremenda y una bola emocional en el pecho que no lo deja diferenciar lo que piensa de lo que pasa..."
Supongamos que la vida prueba que realmente no pasó, el hecho de que no te crea ¿no te habla de algo? podrás pensar que habla de que soy un amigo de mierda que no te bancó cuando debía, pero yo creo que habla de una pérdida de confianza, de una rotura en nuestro lazo, de una imposibilidad de ser amigos mas allá de lo que hubiera o no pasado acá o en un futuro.
Habla de un año sin hablar... habla de un año en el qué tus respuestas monosilábicas a todas mis preguntas ya no sé si reflejan esa capacidad de comprendernos a pesar de no hablar o una falta de ganas de incluirme en lo que te sucede...
Te alejaste tanto de mí que ya no se que pensar de vos excepto ésto:
No sos un buen padre ante mi mirada, nunca lo fuiste y con todo el dolor que implica ésta frase si llegas a leerla o preguntármelo a la cara no te puedo mentir mas, no puedo mirar para otro lado, no puedo decirte mas, sos joven, tenes todo por delante, podes cambiar si te esforzás y ser un padre ejemplar, un amigo ejemplar y quizás en unos años la vida nos reencuentre y podamos volver a tener algo parecido como amigos, podes cambiar todo tu presente y convertirlo en un pasado anecdótico del que te puedas llegar a reír pero ahora, así, no puedo ni dirigirte la palabra sin sentir que le estoy fallando a mis principios.
Toda la vida supe que tener convicciones me iba a costar mucha gente a lo largo del camino, la imposibilidad de ser parte de la vida de alguien que siento está cometiendo una suerte de abandono para con su hijo me cuesta tu amistad, una lástima pero duermo mas tranquilo con vos afuera de mi vida que adentro.
Nos rodean un montón de amigos en común, va a ser un pijazo pero me cueste lo que me cueste no voy a dar marcha atrás en lo que creo.
No sos el amigo que eras, no sos el padre que siento, podes ser y al mal amigo y al mal padre no quiero darles un lugar en mi vida.
Para los videojuegos y la gilada tengo miles, para lo que tenía con vos estabas vos solo...
Ahora estoy yo solo...
Me hago cargo total y completamente de cada palabra pronunciada y te las quise decir en la cara pero te encerraste en tu cuarto y me dejaste hablando solo, ojalá las leas, ojalá te duelan, ojalá me odies y con un poco de suerte ésto te mueva algo y ojalá sea para el bien de tu hija.
Porque es lo único que me importa, que tenga una familia que la críe para bien, lo mas unida posible por muy separados que estén, no quiero que nadie tenga que enfrentar las cosas que viví yo y que lamentablemente vos también y no voy a ser amigo de mi viejo.
No voy a reír y jugar con alguien que siento, mientras estamos boludeando no se está haciendo cargo de su hija y yo no soy padre, no te puedo decir QUE o COMO hacerlo pero si puedo decir que mientras la otra campana me indique que las cosas están como el orto y tu campana solo tenga para decirme que está todo bien sin mas comentarios, no quiero estar en el medio dudando sin poder confirmar nunca nada y si no tengo derecho a saber está perfecto, no tengo porque tenerlo pero no voy a elegir callar, prefiero irme por la puerta grande mientras tengo la oportunidad.
Hasta acá llegué y ningún amigo mío tiene el deber de informarme todo de su vida pero si por algún motivo me entero de algo y cuando decido confrontarlo no me cierra lo que escucho, estoy en todo mi derecho de decidir mantener o no una amistad con alguien incluso si es en base a una mentira o un error de interpretación, soy dueño de mis decisiones y las tomo conforme lo que creo poder o no aguantar, pero siempre me hago cargo.
No creo tener nada mas para decir y siempre estoy abierto al dialogo pase lo que pase con quien pase...








Adieu!



M.C.

martes, 9 de junio de 2015

Resoluciones y esas cosas

Cuesta muchísimo hacer un balance de las cosas que uno piensa, siente, dice, escribe y transmite y poder hacer un parate reconociendo donde se está equivocando o cual es el mejor enfoque para evitar estancarse por completo y avanzar.
Requiere de mucho coraje reconocer que la forma en que uno se venía manejando es contraproducente y poder decir: "Tengo que cambiar y hacerme cargo de todo lo que hice hasta ahora y poder sintetizarlo en una nueva manera de enfrentar la vida."
No creo en los equívocos, no creo en correcto o equivocado, mal o bien ya lo dije millones de veces, creo en las cosas como son, convenientes o no.
Tengo que sincerarme y aclarar que después de mucho pensar, mi forma de vida está siendo bastante inconveniente, tengo que cambiar.
Tuve un semi-bajón que me hizo notar esa costumbre de tirar las cosas abajo en mi cabeza para entrar en la rueda neurótica de excusas para no hacer, pude recordar las palabras de mi psicólogo y sumarle muchos extras de otras maravillosas personas que me empujan siempre para salir de cada pozo que me hace tropezar.
"Te ganaste la lotería" / "Se murió tu perro" son dos frases que no cambiarían nada en la realidad si fueran mentira, pero te cambiarían todo el estado mental poniéndote feliz o triste, emocionado o deprimido, ese efecto es el que sucede en mi mente cada vez que repienso algunas cosas.
Me la subo de mas pensando cosas positivas y creo que TODO está excelente sintiendo que nada me falta ni nada puede fallar o me la bajo demasiado y creo que nada tiene solución y el mundo se acaba de golpe, esos extremos mentales me obligan a dejar de ver las cosas por lo que son y concentrarme en tratar de resolver un estado auto-generado que no afecta para nada a lo que está pasando.
Paso mas tiempo resolviendo lo que siento en base a lo que pienso que pasa que lo que realmente pasa.
Esa paja mental es la culpable de mi constante procrastinar y dejar para después o para nunca las cosas que podría hacer hoy.
Volví a pensar en una cosa que creía resuelta, en mi viejo, no quiere decir que no tenga resuelto la gran mayoría de todo lo que conlleva su ausencia en mi vida, pero volví a un pensamiento: "Querías ser alguien para él.", quería ser alguien pero la realidad es que cuando me reconoció como persona, cuando levantó el teléfono para hablar con su mujer y decirle que estaba frente a un ser humano maduro y completo, mientras nos tomábamos un café en una estación de servicio por seis largas horas, a pesar de que me morí de orgullo por un instante finalmente deduje que ser reconocido por un ente con tan poca moral, con tantas bajezas y por sobretodo tanta mierda en el placard, no era nada copado.
Volví a pensar que la gente te ve a través de sus ojos con sus limitaciones y nunca vas a ser mas de lo que pueden concebir de vos, algo que siempre va a distar un montón de lo que vos ves de vos mismo.
Pensé en todos esos pacientes de la guardia que me dicen que soy un amor, super dulce, re paciente y amable y en todos aquellos que dicen que soy un hijo de puta que busca cualquier excusa para rebotarlos porque me cago en todos y hago lo que quiero porque soy un pendejo de mierda.
Pensé en todas esas mujeres que me abrazaron en la mayor intimidad para decirme que me amaban y en todas aquellas que me insultaron entre lágrimas para decirme que jamás les vuelva a hablar.
Pensé en todos esos amigos que llorando en navidades me dijeron que por mí se irían hasta el infierno ida y vuelta y en todos aquellos que desilusionados me amenazaron de muerte si volvían a verme.
Pensé mucho.
Hasta que no pude pensar mas.
Me abracé a una botella de cerveza en la puerta de un bar, hablando con un indigente mientras repetía una y otra vez. "¿Qué carajo estoy haciendo con mi vida?" meditando en toda mi visión fatalista del universo y cómo cuando me llegue la hora me voy a arrepentir de no haber aprovechado la posibilidad de hacer a mi antojo mi voluntad.
Pensé que si me doy por muerto debería vivir como tal, importándome poco y nada todo y haciendo lo que quiero por placer.
Pensé que debería vivir al máximo si algún día no voy a poder vivir de ninguna manera.
Me morí y resucité.

Entonces me miré en el espejo, abrí los ojos y me acordé. Me acordé de que tengo una espalda enorme, me acordé de que tengo un tatuaje que dice "Memento Mori" para recordarme que la vida es finita y la muerte acecha en cada rincón, me acordé que en pocos meses voy a ser tío y a pesar de la distancia me emociono cada vez que veo una foto o un video de mi hermana con panza, me acordé de las hijas de mis mejores amigos y de todos los días de lluvia cuando salía a caminar, me acordé de todas esas cosas lindas donde no importaba el futuro ni el pasado mas allá del momento que se estaba viviendo.
Me acordé lo que significa estar vivo.
Uno siempre vuelve a sí mismo, pase lo que pase y a pesar de todos mis miedos y mis dudas existenciales, a pesar de mis vacíos y todas esas cosas que necesito expresar, no dejo de ser yo en ningún momento y es éste ego el que siempre me llevó adelante.
Esos miedos van a seguir ahí, esas dudas también y no necesito sacármelas de encima, necesito vivir con ellas en la misma habitación sin que me impidan disfrutar de las cosas.
Porque a pesar de su presencia constante nunca dejé de sonreír.
La vida es una mierda, no es color de rosa pero no por eso no puedo disfrutar.
Quizás, para alguien como yo que no puede dejar de vivir en los extremos, el mejor extremo sea sonreír deprimido y llorar extasiado, como para nivelar la balanza un poco.
No lo sé, tampoco puedo pensarlo demasiado, porque de eso se trata, de no pensar mas allá de lo que está pasando.
Mantener el foco en el acto y no en el público.
Me acordé que mi psicólogo me dijo que siempre que me encierro en mi mismo pierdo la posibilidad de encontrar las soluciones, cuando entro en mí no puedo salir y siempre que salgo encuentro las respuestas porque estar afuera ya es una solución de por sí.
Para salir hay que salir...
Adentro tenemos puertas, afuera están las llaves, ya lo dije también hace mucho en éste mismo medio.
El que se encierra en sí mismo es un manojo de llaves sin puertas que abrir.


¿Será por eso que no puedo dejar de pensar en vos? ¿Lástima quizás? De que seas tan chica y no puedas ver todavía que tu encierro es una constante repetición del mismo error que no te lleva a ningún lado, te relames las heridas sola, una y otra vez excusándote en imposibles que no te dejan ver que sos tu propia cárcel y carcelera.
Todos tienen sus tiempos para madurar, no se puede forzar a nadie aunque le diga los mismo eternamente hasta que no lo pueden ver no lo ven pero creo que en tu caso ya lo viste, te faltan los ovarios suficientes para tomar una decisión de forma permanente y si no... hacete cargo de que sos la culpable de tu sufrimiento, pero no engañes al resto, no les hagas creer que querés cambiar pero no podes, se fiel a vos misma y admitílo, no hay nada de malo en ser cobarde, pero mentirosa definitivamente no es una virtud.
Algún día ojalá te pase como a mí me ha pasado tantas veces, te canses de tu estado actual y te obligues a tocar fondo para salir del pozo de una vez por todas, un paso a la vez.

Se me agota el cerebro de ideas y creo que dije precisamente lo que pensé durante toda la semana desde el último texto cargado de bajón, confusión y muchas ganas de explotar.
Estabilidad, requiere mucho coraje contradecirse a uno mismo y admitir que lo que antes sentía encajaba perfectamente en ESE momento pero ahora es necesario modificar tanto la cabeza como la performance para seguir adelante.
No estamos leyendo.
o no.




Adieu!!


M.C.

martes, 2 de junio de 2015

Rendición y sinsentidos.

Tengo una idea en la cabeza hace un par de días, que parte de la filosofía taoísta de los opuestos complementarios, acerca de la forma de enfrentar las situaciones que a uno se le presentan.
No es nada nuevo bajo el sol en la filosofía occidental y oriental pensar en que toda "acción" o "intento de control" crea una resistencia que finalmente dificulta el avance hacia la dirección en la que queremos ir.
Mientras mas esfuerzo ponemos en controlar algo, mas resistencia creamos a que suceda y finalmente terminamos por rendirnos ante la imposibilidad de crear la posibilidad que buscábamos.
Pero lo que realmente atrae mi atención es la idea de la rendición, rendirse totalmente a cualquier idea de generación o control, aceptar las cosas cual son, vuelvo a mi filosofía de que no existe "bien" ni "mal" ni "errado" o "correcto" las cosas simplemente SON, no creo capaz a ningún ser finito (mortal) de comprender lo infinito (inmortal), o generar ningún tipo de sentido "universal" que todos podamos aceptar, hay tantos puntos de vista como personas que miran a través de ellos.
Los animales, la naturaleza, se comunican y "piensan" a su manera no con una codificación tan compleja como nuestro lenguaje y eso no me deja de repicar en el cerebro. Las palabras, la necesidad de NOMBRAR las cosas para poder "darles entidad" es desesperante, hay muchísimas cosas que no pueden ser expresadas ni transmitidas, solo se pueden experimentar.
No puedo expresar lo que siento cuando escucho una canción por mas bueno que sea con el lenguaje y aunque lo diga de la forma mas elegante sigo sin darle a la tecla y sin hacer justicia a lo que realmente me pasa.
Alan watts, un filósofo británico dice que cuando un ser humano abandona todo entorno social y se adentra en la soledad de uno mismo, en cuestión de meses deja de pensar en lenguaje, una experiencia interesante para algún día intentarlo pero también me parece "lógica".
Nacemos sin saber comunicarnos por medio del lenguaje y hasta poder hacerlo seguimos siendo comprendidos por el entorno que nos rodea.
La forma mas similar y comprensible que tengo de expresarlo es con los animales, mi perra y yo compartimos un vínculo desde que tiene 42 días y soy perfectamente capaz de comprenderla cuando quiere algo o saber que le pasa cuando hace ciertas cosas, "la entiendo" a mi manera.
Una vez mas repito, rendirse, aceptar que no todo está dentro de nuestro control y dejarse ir, cuando uno siente que todo lo que ES, es suficiente, encuentra paz.
Cuando uno entiende que sus limitaciones son mas grandes que su voluntad para cambiar "el destino" y se entrega a él totalmente le abre paso a la verdadera posibilidad de que pase lo que tiene que pasar.

Hace ya un tiempo que perdí las ganas, de todo, abandone la lucha por "hacer ésto o aquello", pero no quiere decir que dejé de hacer cosas o que me tiré en una cama a deprimirme viendo la vida pasar por mi ventana, al contrario, me dedico a hacer lo que mis posibilidades me van permitiendo que a mi sorpresa suele ser mucho mas de lo que creí posible.
Fue en el preciso momento en el que me rendí al cambio cuando pude cambiar.
Cuando dejé de QUERER y me dedique a intentar, prueba y error hasta confirmar si realmente podía o no, cuando me rendí a lo que tenía frente a mis ojos y no luché mas por verlo como quería sino como era.
A todos nos pasa de entrar en contradicciones que tratamos de justificar de alguna manera y sin embargo nos cuesta horrores, porque creemos que las contradicciones no deberían estar ahí pero aceptemos que son lo mas común del mundo.
Mi mayor contradicción es que no pedí nacer pero no quiero morir, soy un rehén en un juego de ajedrez mucho mas grande que yo.
Traté de luchar por darle "sentido" a mi vida, por encontrar una forma de disfrutar ésto a pesar de que no pedí tenerlo, me desesperé mil veces ante el inminente final llorando y pataleando porque no lo quiero pero ya está sellado en la carne con mi nombre y sin embargo es solo cuando lo acepté que pude darle un poco mas de luz a ésta sombra.
ME VOY A MORIR Y ESTOY VIVO.
PORQUE ESTOY VIVO ME VOY A MORIR.
PORQUE ME VOY A MORIR ESTOY VIVO.
Rendirse.
Rendición total.
Es mi realidad y aunque no quiera aceptarla, por mucho que la niegue, no me queda otra que rendirme ante ella, hoy, mañana o algún día.
Y si no se quiebra mi voluntad y no me rindo nunca, el cuerpo se rinde, siempre.
Lo mas lógico entonces, me parece rendirse y no generar resistencias futiles, dejar que pase lo que tenga que pasar y enfrentarlo como viene cuando viene.
A veces no se trata de gastar TODA la energía en la carrera, si no en pegar un salto en el momento preciso.


A veces tengo ganas de decir "hasta acá llegué" y dejarlo ir todo, todo éste acto que es la vida, esos chamuyos de sentirte incompleto porque alguien dice que necesitas cosas para ser o sentirte parte de, tiene sentido entender que la vida es una transición de vaya uno a saber dónde hacia vaya uno a saber dónde y durante el proceso lo que existe es simple a pesar de que lo hacemos complicado, subsistir y reproducirse.
Todo el resto es humo, maquinaria inventada para distraernos de la única realidad, que nadie sabe nada con certeza y que todo lo que existe está montado sobre un sinsentido para darle una suerte de sentido que parece coherente hasta que se analiza.
Piensen la vida en éstos términos;
Nacemos porque dos seres humanos tuvieron éxito en perpetuar la especie, nos educan para ser útiles a una sociedad que nos enseñan a amar y defender, trabajamos para que subsista y nos reproducimos para asegurar su existencia, morimos para dejar atrás un mundo útil para el resto que nos sigue.
¿Tiene algún sentido?
Somos los guardianes de nuestra propia especie, cada quien nace con el potencial para asegurarse de que sigan naciendo otros pero no hay mucho mas y conforme pasan los siglos por mucho que "aseguren" que ES ASÍ o ASÁ todas las religiones siguen fallando en contestar:
¿Para qué vivimos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Tiene algún sentido la vida?
Todo lo que existe, existe para asegurarse de que siga existiendo y si falla se extingue y si triunfa continua, para continuar asegurándose de que continúe...
No le veo lógica, menos todavía si pienso en que, si TODOS los seres humanos decidieran dejar de procrear de golpe, nos extinguimos en cuestión de años, también tenemos ESA capacidad.
Pero ¿Tiene sentido? ¿Acaso ALGO tiene sentido?
Insisto en que yo no le busco el sentido a nada, acepto las cosas como son pero ésto por mucho que lo acepte, que me rinda ante ésta realidad que no parece cambiar conforme pasan los milenios, es un sinsentido que me intriga.
Supongo que me voy a morir sin entenderlo y me frustra sobremanera que me haya tocado existir, siento que soy un rehén al que lo obligaron a jugar un juego con reglas totalmente arbitrarias al cual castigan y apremian por igual cuando acierta o se equivoca según la opinión de los jugadores que lo rodean que PARECEN comprender de que viene la cosa pero no pueden dar una respuesta certera en cuanto se los interroga.
Me rindo totalmente y a pesar de eso mi mente repite una sola palabra sin cesar:
INJUSTO.
ES INJUSTO.
INJUSTICIA.
NO PEDÍ NACER.
NO QUIERO MORIR.
INJUSTO.
Mi soledad me abruma.
Mi tristeza me envuelve.
Mi locura me abraza.
Mi desesperación lo cubre todo.
Pero no puedo hacer otra cosa que pretender ser fuerte y avanzar.
Los mediocres tienen la suerte de poder asegurar como son las cosas.
Los mas iluminados tienen el don del silencio.
Los marginados tenemos un solo arma para enfrentarlo todo... el miedo.




Adieu



M.C.